lunes, 11 de septiembre de 2017

Loom

Me siento nostálgico. Es la única explicación a dedicarle una entrada a un juego que ya ha cumplido 27 añitos y que te puedes terminar en una tarde tranquilamente. Pero es un juego que tiene algo de mágico, no solo por lo que significó en su momento sino por su trama (¿eh? ¿habéis visto? trama - telar, que bien "hilado" todo).



En un mundo dividido en gremios, Bobbin Threadbare ha crecido en el gremio de los tejedores al cuidado de la hechicera Hetchel. Cuando cumple los 17 años, el joven es acusado por el consejo de los sabios, difamado sin motivo, y cuando su protectora le defiende, es juzgada y obligada a postrarse ante el Telar, un altar mágico. El enfrentamiento rasga el Telar, provocando la liberación del Caos, lanzando al joven Bobbin a un viaje en el que tendrá que recorrer los distintos gremios, aprender los entresijos de la magia y reparar el daño realizado.

Bajo una historia fascinante de fantasía, tenemos una aventura gráfica del tipo "Click&Point". Una de las grandes innovaciones que presentó en su momento fue la ausencia de verbos, que en otros juegos similares anteriores te obligaba a seleccionar el verbo/acción que querías hacer, y luego al objeto. Esto ofrecía una libertad de movimiento y un interfaz mucho más limpio y claro para jugador que no se había visto antes en aventuras gráficas. Otro atractivo del juego era la magia. Cada hechizo consistía en una serie de notas musicales que debían tocarse en la misma secuencia, usando el bastón mágico. Esto nos sirve para tener tres niveles de dificultas en el juego:
- Práctica: El bastón aparece con las notas dibujadas, y cada hechizo nos indica las notas que toca.
- Estandar: Las notas ya no aparecen en el bastón, pero los hechizos nos indican en que parte del bastón "suenan".
- Experto: Debemos agudizar nuestra audición, ya que los hechizos no nos indican las notas que le corresponden y tendremos que sacarlo "de oído".
Los hechizos cambian en cada partida, necesitándose una combinación de notas distinta de una partida a otra. Además, no tendremos acceso a todas las notas desde el comienzo, deberemos aprenderlas a lo largo de nuestro camino.

El interfaz no podía ser más sencillo...
El recorrido de Bobbin por este mundo mágico nos ofrecerá una magnífica historia, rica en detalles y tremendamente fantasiosa y fantástica, con una mitología propia, que nos enfrentará a un final y un desenlace fabuloso. Evidentemente, los gráficos han envejecido mal, incluso para considerarse un juego "retro", a pesar de haber sufrido numerosos remakes y adaptaciones, pero eso no quita para ser un juego de culto.

Versión original en EGA
Curiosamente, LucasArts tenía en mente realizar una trilogía, cuya segunda parte sería Forge, centrada en un miembro del gremio de los herreros, pero las bajas ventas del juego tiraron por la borda el proyecto. A día de hoy, el estudio Quill O'The Wisp está trabajando en esta secuela, al margen de LucasArts y con el beneplácito de Brian Moriarty, creador del juego original.

Uno de sus remakes en SuperVGA