lunes, 18 de septiembre de 2017

Aventureros al Tren

Aunque me gustan muchísimo, lo cierto es que no soy muy dado a los juegos de mesa, un poco por mi entorno y un poco por mi tiempo. Pero de vez en cuando cae alguno, y Aventureros al Tren (o Ticket to Ride en su versión original), ha sido la última adquisición y una grata sorpresa.





El objetivo del juego es realizar rutas en tren entre ciudades de Estados Unidos. Cuanto más larga la ruta, más puntos otorga. A lo largo de la partida iremos haciendo acopio de cartas de vagón, cada tipo caracterizada por un color. En el mapa, las ciudades están conectadas por casillas de colores. Para realizar un ruta, debemos descartar tantas cartas de color como casillas haya en la ruta, coincidiendo el color de la ruta y las cartas. Marcamos la ruta con nuestras fichas de vagón, indicando que esa conexión ya no la podrá realizar otro jugador. Adicionalmente, tendremos cartas de objetivos, en los que tendremos que unir ciudades remotas. Cuanto más remotas, más puntos otorgarán al final de la partida si los conseguimos. Pero ojo, si no lo conseguimos, ¡nos restarán esos puntos! Por último, el jugador que al terminar la partida tenga la ruta continua (sin contar bifurcaciones) más larga, conseguirá puntos extra. Como habréis podido intuir, el objetivo final es conseguir la mayor cantidad de puntos.



La mecánica del juego es muy sencilla y fácil de aprender, ofreciendo posibilidades de estrategia (no mucha, pues la mecánica no ofrece muchas opciones, pero algo tienes que planificar) y momentos de tensión cuando ves que tu ruta se puede cruzar con la de otro jugador y posiblemente uno ocupe las casillas que pensabas utilizar. Y cuanto más avance la partida y más jugadores haya, más posibilidades hay de que esto ocurra. La suerte juega un factor relativamente importante, ya que las cartas de vagones de colores se roban al azar, igual que las cartas de objetivos. Puede que tus objetivos estén conectados entre si con las rutas que ya tienes hechas, o puede que te  pillen en la otra punta del país o en zonas altamente ocupadas por otros jugadores.



Esta sencillez del juego es uno de sus principales atractivos. Estéticamente se nota que está cuidado, aunque el juego no pone especial hincapié en ello y nos centraremos más en jugar y pensar nuestra estrategia que en admirar el arte del tablero.

En mi caso, he estado jugando con mi hijo de 6 años, variando ligeramente las reglas, y puedo deciros que ha cogido la mecánica del juego a la primera y le encanta. Únicamente la parte estratégica se le escapa un poco, por lo que con él jugamos mostrando los objetivos y ayudandole a no desviarse demasiado (y de paso, intentamos coger objetivos que no le bloqueen los suyos), pues hemos notado que realiza rutas según tiene vagones o que se centra en hacer la ruta más larga, pero planificar sus objetivos, más bien poco. Además, las partidas a 3 jugadores suelen durar entre 30 o 45 minutos, por lo que es ideal para niños de su edad (más largo se cansaría y empezaría a distraerse del juego).



Si os parece demasiado sencillote o no os gusta que esté limitado a Estados Unidos, el juego tiene variaciones y expansiones con mapas de África, Europa, Alemania, India... que además de nuevos mapas, ofrece alguna variante. Incluso hay uno con el mapa del Mundo en el que tenemos que realizar viajes en tren y en barco.

Para los jugones más experimentados que gusten de mecánicas complejas y de tener muchas opciones, puede resultar muy sencillo, pero es una agradable experiencia, ligera y divertida. Para los menos jugones, resulta un juego ideal, y es perfecto para introducir a nueva gente que no tenga esa experiencia con los juegos de mesa, o incluso para jugar con niños. No en vano, el juego ha recibido un buen número de reconocimientos y galardones. Pasadlo bien en vuestra próxima aventura en tren!!!