lunes, 26 de junio de 2017

Laberinto/Labyrinth (Star Wars)

Vamos a hablar de jueguecitos de mesa. "Laberinto" se me antojo muy original desde el momento en que lo vi en la tienda, y su edición Star Wars conserva el mismo espíritu. Vamos a ver de que se trata...



El juego es bastante sencillo en su planteamiento. Tenemos un tablero de 39 baldosas, 16 de ellas fijas, que definen un laberinto con objetos diseminados en sus pasillos. Cada jugador recibe un número de cartas con objetos que deberá buscar. Para ello, en cada turno el jugador puede insertar una pieza en el laberinto, desplazando una fila o columna de las baldosas móviles, modificando así la configuración del tablero, para crear un camino que le permita llevar su ficha hasta el objeto buscado. Una vez alcanzado, descarta la carta y pasa a buscar la siguiente, hasta quedarse sin ninguna. El primero en quedarse sin cartas gana.

Tan sencillo como es explicarlo, ponerse a jugarlo requiere una dosis de planificación y organización importante. Buscar la manera de modificar los pasillos para alcanzar nuestro objetivo no siempre será fácil, y a veces nos encontraremos que no es posible y únicamente podremos acercarnos, o simplemente, estorbar el objetivo de nuestros adversarios. Un juego para darle al coco, vamos.



En su edición Star Wars, los objetos del laberinto se sustituyen por personajes de la franquicia, y los peones, por naves. Y prácticamente ahí acaba la temática Star Wars. Solamente añade una regla opcional para introducir una variante de juego, y es que algunos personajes tienen el símbolo del imperio marcado en sus cartas. Cuando sale uno de estos, el jugador deberá usar la Ficha con la Estrella de la Muerte en vez de su propia nave. Esto puede ser particularmente interesante cuando dos jugadores sacan uno de estos personajes y ambos deben mover la Estrella de la Muerte a su objetivo particular. Desde mi punto de vista, podría ser una variación interesante si no fuera por que jugando a 2 jugadores (en mi caso, lo más normal) no es tan sencillo que se produzca este caso.

En resumen, es un juego divertido para darle al coco con reglas muy sencillas. Peca un poco de repetitivo, por su misma sencillez de planteamiento, por lo que no es para jugar muy de continuo, pero lo veo ideal para jugar con los críos y rellenar huecos. En cuanto a su edición Star Wars, solo vale la pena si sois muy fanáticos de la saga y queréis cartas con los personajes en vez de objetos de fantasía medieval, ya que aparte de explotar el tirón de la franquicia con el logo y las fotos, la adaptación no aporta nada nuevo.