lunes, 31 de octubre de 2016

Modern Family

Ultimamente me he enganchado a las series cómicas casuales y con capítulos cortitos. A las sit-com, por abreviar. En el muy irregular catálogo de series donde podemos escoger, donde las tribulaciones de una familia americada de clase media con tres hijos parece ser un motivo recurrente, he encontrado una peculiar que destaca sobre el resto: Modern Family.


Podemos empezar a describir Modern Family por la familia de clase media con tres hijos (la empollona, la guapa guay popular y el bobo), pero cuando le añades al padre de ella, casada con una exuberante colombiana 30 años más joven, a la que acompaña su hijo (de otro matrimonio anterior), y además se suman el hermano de ella, su pareja gay y la hija adoptiva vietnamita de ambos, la cosa toma un cariz algo distinto. Aunque la serie tira de muchos tópicos y situaciones exageradas (como la tontería hereditaria que comparten padre e hijo, las diferencias entre la hija guapa y la empollona), suele salirse de los clichés para presentarnos, con mucho humor, situaciones cotidianas de una familia moderna. No en vano, la serie ha aguantado 8 temporadas y sigue con buena salud y buen humor, capaz de adaptarse a los cambios de sus protagonistas (sobre todo los hijos, pues 8 años en un niño son muchos años). Prueba de ello es la buena acogida de público y críticas que ha tenido, recogiendo numerosos premios a lo largo de sus ocho temporadas.

Presumiendo de premios
El formato de la serie no se basa solamente en las historias de las tres familias, sino que alterna pequeños comentarios de los protagonistas, como si fueran entrevistados sobre lo que han vivido, contando sus experiencias sentados en el sofa, a modo de falso documental. Un guiño a los realities que tanto abundan últimamente y que le aporta un toque de humor peculiar, a base de tirar la cuarta pared con cierta originalidad.

Lo bueno de la serie, como es habitual en este tipo de shows, es que puedes disfrutarlas de una manera casual, sin necesidad de seguir las temporadas en orden, cosa que Neox y otras cadenas ya nos tienen acostumbrados a base de poner episodios sueltos de temporadas alternas sin orden ni concierto seguidos (por eso puede desconcertar un poco ver a Lily de bebe y en el siguiente episodio a una niña de ocho años, y en el siguiente verla aprendiendo a hablar).

Modern Family en su primera temporada...
Y en la sexta. Nótese que no solo cambian de blanco a negro, también el número de personajes...

Así que si no tenéis tiempo para seguir una serie en condiciones con capítulos de una hora, pero quereis ver algo de calidad y que os garantice unas risas, Modern Family es una magnífica opción. votar