lunes, 21 de septiembre de 2015

El Atlas de las Nubes

¿Qué pueden tener en común un abogado del siglo XIX en las colonias, un compositor británico del periodo entre guerras, una reportera de los años 70 tras una noticia bomba, un editor en crisis con la mafia, una camarera-clon creada genéticamente en un futuro no muy lejano, y un superviviente de un mundo post-apocalíptico? Los hermanos Wachoswki, inspirándose en la obra de David Mitchell, se encargan de darnos respuesta en “El Atlas de las Nubes”.


La película narra 6 historias aparentemente inconexas y de distintas épocas, contándolas en paralelo. Los actores protagonistas (Tom Hanks, Halley Berry, Hugo Weaving,Hugh Grant, Susan Sarandon, Jim Boradbent, Jim Sturgess, Doona Bae y Ben Whishaw) aparecen en todas ellas, adoptando distintos papeles y, en ocasiones, con caracterizaciones que hace difícil reconocerles. Aparentemente, las historias son inconexas, pero poco a poco, descubrimos pequeños detalles que trazan una fina y débil línea de unión entre ellas. En todas ellas, subyace una idea primordial: las acciones individuales de historias corrientes, aisladas, tienen su repercusión en las historias del futuro. Detrás de eso, la otra idea primordial: la libertad de escoger nuestras acciones y, de ese modo, nuestro destino.

La hitoria es primordial, pero el apartado visual no se queda corto...
La película tiene un ritmo trepidante, en el que se mantiene en cada historia el tiempo justo para “clavar” el gancho de la misma y saltar a otra, en ocasiones con unas asociaciones de elementos visuales sorprendentemente bien llevados, que hace que las más de dos horas y media de película no se hagan en absoluto largas ni pesadas. Algunas historias son más interesantes que otras, está claro, y alguna peca de alargarse demasiado para acomodarse al desarrollo de sus hermanas (como la parte del viaje en barco del abogado del siglo XIX, cuando su situación ha quedado clara y su resolución tiene que hacerse esperar), pero todas ellas, de una u otra manera, enganchan, animados además por la búsqueda de los nexos de unión entre ellas.

Las distintas caracterizaciones de Halle Berry y Tom Hanks
Maquillaje, caracterización y ambientación merecen una nota especial en la película, y es que a pesar de usar a los mismos actores para las seis historias, en ocasiones nos costará reconocerles. Y no me refiero solo al caso de Hugo Weaving caracterizado de demonio enfermizo; Tom Hanks como escritor-gánster necesitó un par de miradas de desconfianza antes de reconocerle.

Iniciad vuestro viaje...
Disfrutadla, la película es un canto a la libertad y las conexiones existentes entre todos nosotros, pero también es un magnífico ejercicio visual y narrativo del séptimo arte, que merece la pena ver y comentar en buena compañía.

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