miércoles, 30 de abril de 2014

Faster Than Light (FTL)

Tan sencillo en su planteamiento como complicado y adictivo en su desarrollo, Faster Than Light (FTL, para abreviar) nos presenta un juego independiente de estrategia en tiempo real. En mitad de una rebelión, debemos mantener el control de una nave con información importante que podría dar un vuelco a la guerra.

La Federación de razas está a punto de colapsar y deshacerse, a causa de una guerra contra los rebeldes humanos que proclaman su supremacía sobre el resto de razas. Nuestra nave a interceptado una información que podría sembrar el caos entre los rebeldes y dar la victoria a la federación, pero por desgracia, el cuartel general de la Federación está a varios sistemas de distancia y la flota rebelde nos pisa los talones.

¿Te parece mucha información? Espera a tener que gestionarla...
Lo primero que debemos de hacer (además de seguir el tutorial, bastante completito y clarificador), es escoger una nave. En un principio, solo disponemos de una nave con un equipamiento básico, pero según logremos desbloquear logros tendremos acceso a más naves con distintas características y configuraciones, lo que nos abre un abanico de opciones de juego muy diverso. La nave se compone de una serie de salas, en cada una de las cuales irá instalada un sistema de control (pilotaje, motores, escudos, enfermería, sensores…), equipamiento (armamento y drones, principalmente) y una tripulación. Las distintas razas tienen diferentes valores y capacidades, aunque por lo general, nuestra tripulación empieza con un nivel básico en todas sus características. Según destinemos a cada miembro a manejar un sistema, defender la nave de intrusos o realizar reparaciones, mejoraran sus características específicas en ese área.

Todo recto y la tercera estrella a la izquierda...
El desarrollo del juego consiste en viajar a un punto del mapa cercano, resolver cualquier “incidente” que encontremos y realizar mejoras en la nave. Cuando alcancemos el punto de acceso al siguiente sector, cambiaremos el mapa por una serie de puntos nuevos, avanzando en nuestro viaje al cuartel general. Pero la flota rebelde nos pisa los talones, y si nos demoramos mucho en explorar cada sector, nos dará alcance. Además, a lo largo del camino nos encontraremos con naves piratas, llamadas de emergencia, patrullas rebeldes, ayuda de aliados y tiendas. En muchas ocasiones podremos escoger que acciones tomar, si prestar nuestra ayuda o ignorar la situación y continuar nuestro camino. En otras, no tendremos más remedio que enfrentarnos a enemigos que cargan contra nosotros en cuanto nos ven.

Gestionando recursos...
El sistema de gestión de recursos del juego es bastante correcto y equilibrado, aunque requerirá de nuestra atención para optimizar el funcionamiento de la nave. La tripulación con la que comenzamos es limitada, y no siempre podremos atender todos los sistemas y realizar las reparaciones necesarias al ritmo deseado. Por otro lado, cada sistema requiere una cantidad de energía, y empezamos con la cantidad justita para los sistemas instalados. Debemos mejorar los sistemas y el motor de energía para poder mejorar la nave e instalar equipo y armamento más potente, así como reclutar nuevos tripulantes.

En pleno combate...
Los combates son otra parte importante del juego, pero no esperéis una acción trepidante. Con la pantalla dividida, veremos el estado de nuestra nave y la información de nuestra nave enemiga. En tiempo real, debemos esperar el tiempo de carga de cada arma individual, apuntar a un sistema de la nave enemiga y atender los daños que nos causen. Fallos en los sistemas, incendios, brechas en el casco, perdida de oxigeno, intrusos por teletransporte… Es imprescindible hacer uso de la pausa para dar órdenes y atender cada incidencia, antes de que nuestra nave sea destruida o nuestra tripulación muera.

La toma de decisiones es otra parte importante del juego.
Con un entorno sencillo y bastante claro, una idea clara y sencilla, pero con una dificultad de juego que lo hace altamente adictivo (difícil pero no frustrante, un difícil equilibro que FTL logra sobradamente), múltiples opciones de juego en función a la nave y su equipamiento (ofensivo, defensivo, evasivo…), FTL nos ofrece una juego fresco y atractivo, bien realizado y pensado, que nos obligará en cada partida a estar atento a cada detalle de la nave, demostrando que no es necesario tener grandes gráficos y efectos para lograr un gran juego. No es de extrañar  la recepción que ha tenido de crítica, premios y público. Todo ello aderezado con una magnífica y estelar banda sonora  ¡Feliz viaje por las estrellas!
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