lunes, 31 de marzo de 2014

La saga de Geralt de Rivia, de Andrzej Sapkowski

Desde tierras polacas, lugar poco dado a dar grandes nombres de escritores de literatura fantástica de fama internacional (sed sinceros, por 10 frikipuntos, ¿Cuántos escritores polacos conocéis?), de la mano de un escritor de nombre casi impronunciable, Andrzej Sapkowski, nos llega una saga de libros sobre un extraño e inquietante personaje, Geralt de Rivia, un brujo cazador de monstruos.


La saga de Geralt de Rivia, conformada por siete novelas, comienza con relatos cortos relatando las aventuras del brujo, un humano entrenado y mutado para convertirle en una autentica máquina de matar, con el objeto de luchar contra los monstruos que amenazan a las humanos en un mundo fantástico lleno de magia y criaturas legendarias. Durante los dos primeros libros, Sapkowski nos ofrece relatos independientes entre sí, que ni siquiera están en un orden cronológico, pero en cuyo trasfondo hay un fino hilo que los conecta, haciendo una presentación del brujo y sus compañeros de aventuras. Así, poco a poco, conoceremos al bardo Jaskier, a quien le une una amistad tan extraña como sincera, a la hechicera Yennefer, con una tensa relación de amor-odio o Cirilla, una joven que cambiará el destino de todos ellos. Todo ello aderezado con una revisión de leyendas y cuentos clásicos, desde los hombres lobo y vampiros hasta la Cenicienta o la Sirenita, o la misma tabla redonda del Rey Arturo. Todos con una interesante vuelta de tuerca que les hace tener cierto interés y carácter propios. El autor es capaz de recoger la tradición fantástica europea, introduciendo multitud de elementos sobradamente conocidos por los seguidores de la fantasía: elfos, enanos, gnomos, dríadas, medianos, dopplegangers, dragones, bestias fantásticas… y dotarles de un aire fresco y renovado, cosa que se agradece en la literatura fantástica, tan cargada de tópicos y cliches.

Será por libros...
Si la cosa hubiera ido solo de contar aventuras sueltas de estos personajes, la verdad es que la saga de Geralt no hubiera trascendido demasiado. Pero al final del segundo libro vemos como los elementos de cada historia se unen, entrelazando a los personajes con una profecía y un destino común. A partir de ahí, el relato se torna más continuado, centrándose en la relación entre Geralt y Cirilla, y en todas las tramas posibles en torno a ellos. Conoceremos más sobre su pasado, conoceremos nuevos personajes, nos adentraremos en las tramas políticas, en las consecuencias de guerras, espionajes, ambiciones personales y rivalidades entre facciones. Todo ello narrado con una pluma ágil, capaz de saltar de la perspectiva de un personaje a otro, de contarnos el desarrollo de los acontecimientos desde distintos puntos de vista, tanto personales como temporales. Ya sea narrando todo un episodio por la boca de un soldado anónimo que presencia los hechos, desde una perspectiva externa a la trama, o en boca de un historiador o cuentacuentos que lo narra a tiempo pasado, desde un futuro en el que los hechos se han tornado casi en legendarios.

El trabajo de un brujo tiene lugar en sitios poco apacibles...

A pesar de la cantidad de personajes involucrados en la trama, de las rivalidades y tensiones entre los reinos, las distintas razas y las facciones existentes, no es una lectura pesada ni enrevesada, que podría parecerse a las complicadas tramas de  George R. R. Martin, sino que Sapkowski nos la presenta de una manera ligera y muy digerible. El autor también aprovecha para intercalar reflexiones personales sobre el avance invasivo y poco respetuoso de la civilización, alguna pullas sobre el respeto al medio ambiente, la tolerancia o la crítica a la guerra.

Versión informatizada de Geralt de Rivia, en el videojuego "The Witcher"
Las influencias de Sapkowski son muy variadas a la hora de escribir. Geralt de Rivia tiene muchos puntos en común con Elric de Melniboné, sobre todo físicamente (albino de pelo blanco, un antihéroe de destino fatal…), y huye de la épica tolkienana: los reyes y héroes no son siempre tan heroicos, los “buenos” y los “malos” se desdibujan, los nobles sueltan tacos y los humildes pueden ser realmente desagradables. Alimentado todo con una prosa que juega con el lenguaje, llenándolo se arcaicismos, vulgarismos y errores en los personajes más incultos, dota de cierto realismo a una trama tremendamente fantasiosa. El mundo es duro, sucio, la guerra es desagradable… y así nos lo retrata Sapkowski.

Con "The Witcher" y su secuela, podremos recorrer el mundo de Geralt en su propia piel.
El éxito de esta saga le ha llevado a dar el salto al mundo de los videojuegos, cine y televisión, con desiguales resultados. El videojuego “The Witcher”, ha conseguido un gran renombre, poniendo al jugador en la piel de Geralt en un tiempo posterior a la finalización de la saga, donde ha perdido la memoria y deberá luchar por sus recuerdos y vengar a sus compañeros caidos. La secuela de este juego, mucho más depurada, también contó con muy buenas críticas y acogida del público. No así su adaptación a la televisión y al cine. Una serie de producción polaca de 13 capítulos recibió unas malas críticas, tanto de público como del propio Sapkowski, y la adaptación a película, que venía a ser un resumen comprimido y recortado a tijeretazo limpio de lo narrado en la serie, no tuvo mejor suerte. No se conoce traducción ni distribución internacional de la serie, así que os hablo por referencias de Internet. Pero el propio autor renegó de la producción.

Geralt, en su versión televisiva, interpretado por Michał Żebrowski,
poniendo cara de circustancias frente al éxito de la serie.
Las circustancias, por cierto, no son muy buenas...
Los títulos que componen la saga, en orden de lectura y publicación son:

- El último deseo.
- La espada del destino.
- La sangre de los elfos.
- Tiempo de odio.
- Bautismo de fuego.
- La torre de la golondrina.
- La dama del lago (dividido en dos volúmenes en su edición española)

Además, la edición española del último volumen incluye un relato corto del autor, “Algo Empieza…”, que con un tono humorístico narra un final alternativo, mucho más amable y simpático que el final del libro original. El propio autor reconoce que, aparte del nombre de los personajes y la situación, el relato guarda poca relación con la saga, insistiendo en que es un escrito independiente y que no debe considerarse como parte de la misma. Aún así, es de agradecer la inclusión del mismo, dado un aire fresco a la lectura.

Nuevo título pendiente de traducción...


Y si piensas que la saga termina en “La Dama del Lago”… Andrzej Sapkowski ha publicado un nuevo título, “Estación de Tormentas”, que podría tratarse de una precuela, previsto que se publique en castellano a lo largo del 2014… a esperar queda, pues os aseguro que os quedareis con ganas de más.

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