jueves, 14 de noviembre de 2013

El Enigma del Cuervo



La inspiración y admiración que ha despertado siempre el maestro de lo macabro Edgar Allan Poe está fuera de toda duda. Muestra de ello son autores como Lovecraft y Stephen King, reconocidos fans del autor de Baltimore, o las obras cinematográficas de Vicent Price, adaptando numerosos de sus trabajos (con mayor o menor fortuna…). Precisamente, hoy hablamos del último homenaje que el séptimo arte ha rendido a Poe, “El Enigma del Cuervo”.



John Cusack asume el rol del propio Edgar Allan Poe, en sus últimos días, en los que con escaso dinero e inspiración, busca unas monedas para pagarse la próxima copa. Hace tiempo que no tiene grandes ideas, y solo el amor oculto por una joven aristocrática le mantiene en pie. En esa situación, Poe se encuentra interrogado por la policía, dado que se han producido una serie de asesinatos que reproducen fielmente los crímenes y muertes descritas por el escritor en sus relatos. En colaboración con un duro inspector de policía, inicia una carrera contrareloj para detener al asesino, una peligrosa mente psicópata obsesionada con los cuentos macabros de Poe.

 
La película es un homenaje sin encubrir a la obra de Poe. La caracterización de Cusack, quien consigue llevar al papel bastante bien (a pesar de los excesos de ego y soberbia que le impone el guión) y la materialización de los relatos, así como las múltiples referencias en nombres y localizaciones, acaparan el interés de la película, más allá de la investigación policiaca. Esta, todo sea dicho, aparece un tanto floja en general, siendo parte de la película el ir dando tumbos de un lugar a otro al gusto de un adversario desconocido. Y este curiosamente, es otro punto en contra de la película, ya que este adversario no aparecerá hasta casi el final de la película, cuando ya es evidente quien es. La falta de un némesis carismático y la floja trama policial hacen decaer un poco la película, pero las constantes referencias a la obra de Poe y la cuidada estética victoriana compensan sus defectos. Por desgracia, esta compensación hace que la película no sea “de culto” inmediato, pero promete un entretenimiento agradable e interesante a los seguidores de la obra de Poe.
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