lunes, 15 de julio de 2013

Crónicas de Elric de Melniboné

Michael Moorcock ha sido uno de los autores de fantasía y ciencia ficción más prolíficos de la segunda mitad del siglo pasado. Elric de Melniboné es su creación más conocida, un antihéroe perseguido por un destino fatal y maldito, es protagonista de una saga que analizamos hoy.

Son siete las novelas que componen la saga de Elric y su Espada Oscura, que nos presentan a Elric, emperador de Melniboné, antaño un gran imperio ahora decadente y deteriorado. Elric, albino de nacimiento, es débil en comparación con sus compatriotas y necesita de pócimas especiales para mantener su fuerza. Consciente de la decadencia y estancamiento de su reino, y de sus propias diferencias, tanto físicas como ideológicas, con los de su raza, Elric decide viajar por los reinos jóvenes buscando ideas y energías renovadas que le permitan devolver a Melniboné su esplendor junto con un concepto del bien y del mal ya olvidado por sus gentes. Traicionado por su propio primo, Elric debe recurrir a los dioses del Caos que le protegen, los cuales le otorgan la espada Stormbringer (Tormentosa, TraeTormentas o Portadora de Tormentas, según la traducción y el país donde leamos las novelas), una espada maldita que es capaz de absorber el alma de sus víctimas y transmitir su fuerza a su portador. Ambos unen lazos en un destino maldito que cambiará la faz de la tierra.

Elric es el arquetípico ejemplo de antihéroe. Debil y dependiente de la fuerza que le transmite su espada mágica, no busca justicia o defender a los débiles, sino tan solo su propia venganza. Solitario y normalmente malhumorado o melancólico, con un semblante pálido y ojos carmesíes que le hacen asemejarse a un demonio, está lejos de la imagen de héroe atractivo y carismático. Aún así, su camino le lleva a ayudar a la gente con la que se cruza, pero también a llevarles la desgracia y la muerte en partes iguales. Tal es el poder y el ansía de su espada por beber almas que no dudará en llevar la mano de su portador a matar amigos y familiares. Porque la espada tiene voluntad propia, siendo capaz de dirigir las acciones de Elric.

El padre de la criatura, Michael Moorcock
El mundo de Elric está dominado por la magia, siendo parte de un multiverso asombrosamente amplio y onírico, donde sus protagonistas pueden viajar entre planos, mundos y ámbitos, e invocar poderosos demonios y criaturas elementales desde lejanos planos de existencia. Este matiz, posiblemente, sea el que más riqueza le otorgue a los relatos de Elric, visitando mundos oníricos o cuya lógica escapa a nuestra comprensión. Un multiverso muy apropiado para una época (recordad que los primeros libros datan de la década de los setenta) recordada por el abuso de drogas psicotrópicas, ideales de libertad y las lámparas de lava. Este multiverso da pie para encontrarnos con otros personajes de Moorcock (Corum, Erekosë o Hawkmoon, a lo que en ocasiones presenta como encarnaciones del campeón eterno, lo mismo que a Elric, siendo todos avatares de un ideal común de héroe). La lucha entre los señores del Orden y del Caos es otra máxima presente en las novelas, una guerra en la cual Elric y sus compañeros no son más que marionetas.

Lo cierto es que, una vez leída la saga completa de Elric, deja un sabor agridulce. Si bien la idea de partida y muchos puntos de la historia son muy interesantes, lo cierto es que demasiado a menudo cae en la simpleza de desarrollo, en historias mal desarrolladas o bocetos de escenas que hubieran dado mucho más de sí. Elric en ocasiones se vuelve incoherente con sus propias ideas, en ocasiones rechaza su estirpe y en otras se deja llevar por su influencia. Casi siempre, si guía es la venganza, lo que hace que el personaje navegue sin rumbo fijo dando tumbos, no solo en su camino en el libro, sino en su composición literaria. La influencia de la tragedia Shakespeariana se diluye con el estilo de novela pulp mediocre. Sobre todo, el último libro, el que resuelve todo, es bastante decepcionante en muchos de sus rasgos, pues Elric da tumbos dirigido por el destino sin tomar muchas decisiones propias, la lucha y manipulación de los señores del Caos y del Orden contradice mucho de lo que nos habían contado o dejado entrever antes, y la épica lucha final sabe descafeinada.

Los libros que componen la saga son los siguientes:

  • Elric de Meniboné: donde nos presenta a Elric, en su condición de emperador, sirviente del Caos. Las aventuras de Elric están llenas de brujería y batallas sangrientas, y durante estas encontrará la espada Tormentosa.
  • Fortaleza de la Perla: En un torpe movimiento literario, Elric cae en una trampa en la que él mismo se ha dejado caer, obligado a viajar a un extraño plano en busca de un fantástico tesoro que no es lo que parece ser.
  • Marinero de los Mares del Destino: Con un arranque más que discutible, Elric se mete en problemas tontamente con sus enemigos y logra huir (intacto y con su espada) siendo recogido por un misterioso barco que le llevará a vivir una aventura en otro plano del multiverso. A pesar de la trama mal construida y ligeramente incoherente del comienzo de la aventura, la presentación del multiverso y de las encarnacioens del Héroe Eterno mejoran la perspectiva de la novela, así como la idea que nos muestra de que Elric no es más que una marioneta en manos del destino y de los dioses de la Ley y el Caos.
  • El Misterio del Lobo Blanco: La tragedia de Elric toma forma con la caída de su ciudad natal y de su reino por su propia mano, donde su amada morirá por su espada maldita. Elric se convierte en un extraño, errante y desposeído de todo, buscando un sentido filosófico a la existencia, en nuevas aventuras que revelan la existencia de la lucha abierta de Orden y el Caos
  • La Torre Evanescente: Guiado por las ansías de venganza, Elric toma consciencia de la lucha entre Orden y Caos y de su involucración en la misma, sin desearlo.
  • La Venganza de la Rosa: Una aventura de continuación, llena de relatos oníricos en torno al multiverso, hablando de esferas, ámbitos y mundos sin ton ni son, mientras Ley y Caos se enfrentan. Destaca el desprecio cada vez más creciente de Elric hacia su patrón del Caos, inestable e irascible.
  • La Maldición de la Espada Negra: Una aventura que viene a ahondar en la maldición de Elric y su trágico destino, vinculado a su dependencia de la espada y por su obsesión por la venganza. Un Elric maduro obsesionado por el remordimiento y su destino
  • Portadora de tormentas: El destino de Elric está escrito y se resuelve en este libro, desatando la lucha abierta entre el Orden y el Caos, con resultados épicos y sorprendentes, donde Elric y su espada resultan ser la clave de todo.
 

Personalmente, opino que Elric de Melniboné, El Misterio del Lobo Blanco y Portadora de Tormentas son las novelas más interesantes de la saga (a pesar de lo decepcionante que puede resultar esta última). El resto son un cúmulo de aventuras en las que Moorcock se entretiene presentándonos su visión del multiverso, del orden y el caos, y la tragedia (repetida una y otra vez) de Elric, convirtiéndose en relatos un tanto repetitivos, no exentos de imaginación y aventuras. Quizá el más prescindible de todos sea La Venganza de la Rosa, relato que aporta bastante poco al conjunto. Aún así, recomiendo leerlos en orden, para tener una visión completa del drama del protagonista y de las ideas del multiverso que Moorcock nos presenta.

Existen numerosas adaptaciones a cómics, y hasta juegos de rol (multiversos y espadas malditas con personalidad propia dan mucho juego en ese ámbito), así que podeis disfrutar de las aventuras de Elric en otros formatos… o incluso inventároslas. En todo caso, a pesar de ser una saga un tanto irregular, sus puntos a favor se compensan con sus puntos negativos, por lo que si os gustan los relatos de espada y brujería, os recomiendo leerla para que os forjéis vuestra propia opinión. votar