lunes, 17 de junio de 2013

La Espada de Joram

Margaret Weis y Tracy Hickman, conocidos por ser los creadores de la saga Dragonlance, se embarcaron en una nueva trilogía (que terminaría siendo tetralogía) titulada “La Espada de Joram”, ambientada en Merilon, un mundo lleno de magia hasta límites insospechados.

“La Forja” es el primer libro de la saga, y es poco más que una extensa presentación de personajes para narrar el origen de la espada que da nombre a la serie. En un mundo donde la magia es poderosa, los humanos utilizan en el día a día sus poderes. Weis y Hickman nos presentan una sociedad feudal fuertemente estructurada y jerarquizada, con una iglesia autoritaria, una élite de soldados poderosos, un emperador y nobleza altiva y, los menos poderosos, campesinos y labriegos. A pesar de la presencia de la magia, esta sociedad no es muy distinta de la edad medieval de nuestro mundo, con fuertes desigualdades e injusticias. Todo el mundo tiene, en mayor o menor medida, capacidades mágicas, hasta el punto de entender que quien no domina la magia está muerto. Un ritual antiquísimo cuyo significado casi se ha perdido en el tiempo determina si un bebé, al nacer, está vivo o muerto (esto es, posee magia o no). Durante siglos no ha habido caso de niños “muertos”, pero un día nace Joram, quien, a todos los efectos, está muerto, no tiene magia en su interior. Condenado a dejarle morir (aunque algunos afirman que ya está muerto). Joram crece sin poderes mágicos, marginado y aislado del resto, disimulando sus carencias mediante trucos de prestidigitador e ilusionista. Conoce a Saryon, un monje con serias dudas de fe, quien será su ayuda para forjar la espada maldita.


“La Profecía” nos presenta a Joram portando su espada, un arma capaz de anular la magia de quienes les rodea. Tal artefacto es considerado maligno por muchos y ansiado por unos pocos, lo que hará que Joram y sus compañeros se vean inmersos en tramas e intrigas de las que poco comprenden. Joram en un ambicioso joven, y pronto se enamorará de una joven, Gwendoline, que influirá en el curso de los acontecimientos. Juntos, Joram descubrirá los secretos de su origen y se verá forzado a una evolución personal acelerada, todo rodeado por una extraña profecía que apunta a que Joram será la ruina de Merilon.


“El Triunfo”, el último libro de la saga como conjunto, nos devuelve a Joram cumpliendo la profecía, aunque no del modo que nadie se esperaba. En un mundo lleno de magia, la aparición salvaje de la tecnología provocara una guerra y multitud de reflexiones filosóficas.


Aunque estos tres libros conforman una trilogía por sí mismos, un cuarto, “El Legado”, nos presenta una nueva aventura a raíz de los acontecimientos narrados en “El Triunfo”, aunque el ciclo se cierra con el tercer libro y este es poco más que un añadido aparte. Este último libro, que todavía no he leído y que tengo en la recamara pendiente, así que ya os haré la crítica en su momento. Lo cierto es que, sin ser un clásico ni un referente de la literatura fantástica, “La Espada de Joram” es un ejercicio literario bastante interesante. Digo ejercicio porque la primera impresión, en el primer libro, es esa, una narración nacida del supuesto de un mundo dominado única y exclusivamente por la magia. Así, el primer libro se deshace en descripciones de la sociedad, de nombre extraños para designar las distintas ramas, gremios y especialidades de magos, y en desglosar como Joram sobrevive sin magia en un mundo así. Una introducción de Merilon y sus personajes, con una trama algo floja sobre una premisa interesante. Dentro de la fuerte carga fantástica de este universo, Weis y Hickman consiguen dotar de sentido a las jerarquías y las intrigas de esta sociedad, aportando además algunas ideas originales sobre el origen de los magos, la creación de algunos seres fantásticos, o el planteamiento de la guerra en un mundo de magia. Por otro lado, el desarrollo de la historia en el segundo y tercer tomo es bastante atractivo e interesante, recorriendo las páginas para desvelar la conclusión de la famosa profecía, así que llegados a este punto dejar de leer es bastante difícil. El tercer tomo tiene tanto de interesante como de psicodélico, pues la aparición de la tecnología ([SPOILERS ON] principalmente, en forma de tanques y máquinas de guerra [SPOLIERS OFF]), supone un choque al lector un tanto inesperado que acerca el libro más a la ciencia ficción que a la fantasía.




Así pues, si queréis una vuelta de rosca sobre los mundos de fantasía, aquí tenéis una historia interesante, con personajes bien construidos y un entorno muy trabajado. Cierto es que no tiene el nivel ni el carisma de otros títulos de los autores (en particular, las Crónicas y las Leyendas de Dragonlance), pero esta trilogía no desmerece en absoluto a los amantes del género.
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