lunes, 13 de mayo de 2013

Star Trek (2009)

La franquicia StarTrek, a lo largo de los años, ha sido especialista en reinventarse y seguir adelante con una historia que empezó ha ya la friolera de 50 años. A través del tiempo y el espacio, cediendo protagonismo de unos personajes a otros y manteniendo a la Enterprise (remodelada, destruida y vuelta a remodelar una y otra vez) siempre como escenario de fondo, la saga continuaba avanzando. Por ello, creo que poca gente se esperaba que su undécima película fuera un “reboot” (tan de moda ahora), un reinicio de todo este tinglado intergaláctico, con los personajes (que no actores) originales.

El reto fue asumido por J. J. Abrams, el niño bonito de Hollywood tan respetado y admirado como temido y criticado. Seguramente, ambos extremos con motivos de sobra. El primer dilema era decidir si realizar un reinicio sin más o integrar el reboot en la historia original. Dispuesto siempre a rizar el rizo, Abrams se decidió por la segunda idea. Así, la película arranca en el mismísimo nacimiento de James Kirk, el mismo día en su padre muere. Este cambio en la historia del personaje viene provocado por la aparición de un enigmático enemigo, Nero, que, buscando a Spock con intenciones evidentemente poco amistosas, aparece en escena atacando a la flota estelar y provocando un cambio en la historia. Este némesis viene del futuro, de lo que llamaríamos la línea temporal “clásica”, con un armamento y tecnología muy superior. Con este cambio en la línea temporal, los personajes originales están ahí, pero ligeramente modificados. James Kirk, el brillante cadete, se ha convertido en un joven y problemático rebelde sin causa. Solo la suerte hace que ingrese en la academia militar y coincida con Spock, con quien tendrá más roces y problemas que palabras de amistad. Juntos, casi sin experiencia, se unen al resto de jóvenes tripulantes de la nave Enterprise, cuando el imparable enemigo que mató a su padre reaparece en escena.

¿Tensión Sexual No Resuelta? ¿Donde?
Sin complicarse mucho la vida con una historia enrevesada, Abrams consigue realizar su reinicio integrándola en la historia clásica. Tanto, que hasta el Spock original, Leonard Nimoy, realiza un cameo con su mítico personaje, ayudando a la trama a integrarse más aún en la saga. Aunque los más puristas quizá critiquen que se aleja de la esencia de StarTrek, presentando mucho más acción y espectacularidad que sus predecesoras, y por el uso y abuso del recurso de los agujeros negros (para mi gusto, tratados muy a la ligera, aunque sigue siendo espectacular), la película es espectacular, entretenida, muy dinámica y con mucha acción y humor, añadiendo elementos mucho más modernos y, porque no decirlo, sexys, haciéndola mucho más atractiva al público en general y no solo a los trekkies en particular.

La espectacularidad y grandez de las escenas está fuera de toda duda.

La elección de los actores llama la atención por el cuidado con que se ha buscado el parecido a sus alter egos originales. Chris Pine encarna perfectamente al rebelde James Kirk, Zachary Quinto funciona sin problemas en la lucha interna entre la lógica vulcaniana y el sentimentalismo humano de Spock, y Eric Bana como némesis, si bien no requiere mucho trabajo (el malo es malo malísimo, y punto), le otorga un peso en pantalla que se agradece. Incluso la breve aparición de Winona Ryder (actriz que no es precisamente santo de mi devoción) se hace más que aceptable.

Leonard Nimoy vuelve a encarnar al personaje que le dió su fama.


Aunque nunca he sido un seguidor muy asiduo de la saga StarTrek, debo reconocer que este reinicio me ha gustado. Por lo visto, la nueva entrega (Star Trek: Into Darkness) promete ser más espectacular aún, por lo que hemos visto en los trailers. Como he dicho antes, los más puristas tendrán que hacer un ejercicio de mente abierta, pero no hace falta ser demasiado permisivo: la película es muy atractiva y espectacular. Si todo sigue así en su nueva entrega, podremos decir que StarTrek ha renacido con fuerzas y ganas de quedarse entre nosotros.

La escena de la simulación "Kobayashi Maru" es realmente divertida.


P.D: Sí esta entrega de StarTrek es, como dicen algunos, muy "StarWars"... ¿Será la próxima entrega de StarWars, encargada tambien a J. J. Abrams, muy "StarTrek"? Reflexionemos...
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