lunes, 18 de marzo de 2013

X-Wing series

Hace poco hablamos de X-Wing, un juego de miniaturas basado en StarWars que reproduce combates y escaramuzas entre los cazas de la popular franquicia. Quizá por similitud de temática y, sobre todo, de nombre, me vino a la memoria (vena nostálgica activada) los antiguos juegos de ordenador de la década de los noventa: el X-Wing, el Tie Fighter y el X-Wing vs. Tie Fighter. Hoy toca reseña nostálgica.

El primer juego de la serie, el X-Wing, dta de 1993 y  pretendía ser un simulador de vuelo y combate espacial, no tan complejo como para hacerlo inabarcable por un perfil de jugador novel pero si mucho más completo que un simple pega-tiros. A bordo de los cazas de la alianza rebelde (el x-wing, el a-wing y el y-wing, el b-wing tuvo que esperar a una ampliación más tardía), podíamos entrenar nuestras dotes como pilotos en un circuito cerrado (dedicándonos a atravesar puertas en un tiempo limitado) o realizar campañas con misiones y objetivos bien definidos. Desde labores de protección, investigación y espionaje, o directamente asalto y combate, cada misión introducía elementos de complejidad y dificultad al juego. Si bien en las primeras apenas tendremos combates, según avancemos la presencia de cazas imperiales y otros enemigos aumentará la dificultad. Por otro lado, también tenemos la posibilidad de disputar y recrear batallas clásicas, un aliciente para dedicarnos a disparar sin tantas limitaciones.

Casi todo lo que se ve en la cabina es información importante
El control de la nave, aunque relativamente sencillo, introducía muchos conceptos y botones a manejar. Aparte de los controles típicos de velocidad, dirección y disparo, debemos tener un ojo en los niveles de energía de las armas, los escudos y el motor. Podemos transferir energía de uno a otro para conseguir mayor velocidad, mayor recarga de las armas o de los escudos. Los escudos también son configurables, pudiendo transferir la máxima potencia a la parte delantera, trasera, o repartirla equitativamente. La configuración de las armas (disparo de todos los cañones lasers conjuntos o por separado, por ejemplo), la apertura de las alas (en los X-Wing) y la selección de objetivo completan las operaciones disponibles. Según avancemos en las campañas y alcancemos mayor graduación, tendremos otras naves a nuestras órdenes y podremos enviarles mensajes para atacar un determinado objetivo, ordenarles que nos sigan o que protejan un área. Como veis, aunque no alcance la dificultad y nivel de simulación de un Flight Simulator, el control de la nave no se limita a un simple arcade de moverse y disparar.


Pronto surgió la segunda entrega de la saga, Tie Fighter, en 1994, en el cual asumimos el rol de un piloto imperial, manejando las naves de los malos de la peli. Aunque la filosofía y aspecto del juego era la misma, en esta ocasión nos encontramos con un problema añadido, y es que los Tie Fighters no disponen de sistema de escudos, lo que les hace más vulnerables. En esta ocasión, contamos con los cazas Tie “normales”, los bombarderos y los interceptors a nuestra disposición, para acabar con la posibilidad de pilotar el prototipo X1 Advanced, aquel que pilotara Darth Vader en el Episodio IV. Además introducía un nuevo tipo de caza Tie, el Defensor, mucho más potente y mortífero que sus predecesores.

Así se ven las cosas desde un Tie Fighter
Ambos juegos, en su época, tenían un nivel gráfico bastante decente, con naves en 3D con texturas, pero lo cierto es que han envejecido muy mal. Aunque es posible jugar hoy en día a estos juegos con algún emulador tipo DosBox, lo cierto es que la experiencia desmejora mucho con lo que tenía en mis recuerdos. Los gráficos son excesivamente poligonales y las texturas muy simples, y el manejo mediante el ratón se vuelve bastante tedioso. Unos años después del lanzamiento de ambos títulos se lanzó una edición con gráficos y audio mejorados.

La edición de coleccionista era otra cosa graficamente hablando.


Con la evolución de los equipos informáticos, en 1997 apareció una tercera entrega, X-Wing vs. Tie Fighters, con gráficos mejorados, que mezclaba ambos títulos con un enfoque multijugador. La pega, era que no se podía jugar sin joystick. Debieron de darse cuenta de que eso de jugar con el ratón era un poco inviable, pero el problema ahora era que un servidor no podía jugarlo. Así de simple, no disponía de joystick. Ni entonces ni ahora. Sigo con las ganas. Por lo que he leído, el juego consistía en misiones inconexas, sin modo historia disponible, lo que le restó seguidores con respecto a los anteriores títulos.



Una última entrega de esta saga fue X-Wing Alliance. En esta, se amplía y hace más compleja e interesante la historia, centrada en un personaje miembro de una familia de comerciantes galácticos. La posibilidad de pilotar el Halcón Milenario, introducido por primera vez en la saga, o de disponer de naves con tripulación (lo que nos permite ser piloto o artillero) le dio bastante atractivo a este título. No os puedo contar mucho más, ya que no fue un juego que tuviera disponible, así que no pude probarlo.

Con imagenes como esta, dan ganas de jugarlo sí o sí.
Como uno es así, hace poco probé los dos primeros títulos con un emulador DosBox, y aunque eran como los recordaba, he de reconocer que han envejecido un poco mal. Como indicaba más arriba, los gráficos eran bastante sencillos y el manejo con el ratón es un poco insufrible y complejo. Aún así, el concepto del juego sigue siendo muy interesante, ofreciendo un control más complejo que un simple arcade y unas misiones e historias de lo más interesante, muy en la línea de las películas, para mayor placer de los fans.

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