lunes, 26 de noviembre de 2012

Muse - The 2nd Law

Muse es un grupo raruno ya de por sí. Desde sus comienzos se han caracterizado por hacer las cosas con un sonido propio, hacer rock que no se parecía al rock que se hace habitualmente, a cantar de una forma peculiar… a marcar diferencias y buscar nuevos caminos, vamos. No hacer lo habitual.  Incluso dentro de su trayectoria, huyen de encasillarse. Sí, tienen su sonido y su manera de cantar, pero siguen siendo peculiares ellos. Su último disco, “The 2nd Law”, sigue en esta misma línea de romper con lo anterior y recoger lo existente para mezclarlo con su peculiar sonido. ¿El resultado? Para gustos los colores. Habrá quien lo odie y habrá quien lo ame. Para mi gusto, irregular…

La verdad es que con la novedad del lanzamiento de nuevo disco de Muse, corrí a buscar el primer single para escucharlo. No me gustó. Algo decepcionado, busque otro tema. Peor todavía. La primera y la segunda toma de contacto con el nuevo trabajo de la banda fueron bastante decepcionantes. Pero por algún extraño motivo, quizá por aquello de que Muse es un grupo que se merece más de una escucha, me lancé a escuchar el disco entero.

El comienzo del disco es bastante prometedor, “Supremacy” un tema con mucha fuerza, rock con toques épicos, guitarras distorsionadas con ese sonido tan peculiar con un acompañamiento orquestal apoteósico, cambios de intensidad muy bien llevados, agresivo... y muy en la línea de Muse. Quizá me equivoqué en mi evaluación prematura de los singles escuchados. Pero justo después viene “Madness”, el primer single que oí y que sirve de carta de presentación del disco. Un tema lento, tranquilo, atípico. Aburrido. Sin cambios de intensidad, ni nada especialmente destacable, excepto algún coro interesante. Supuestamente, lo venden como uno de los temas más “comerciales” que ha hecho la banda. Pues vale. Me sigue pareciendo aburrido.


He aquí mi primera toma de contacto con lo nuevo de Muse, "Madness"... aburrido.


Una de cal y otra de arena, como dicen. El resto del disco se desarrolla entre estos altibajos, temas sublimes, temas rarunos… y mucha tendencia discotequera. “Panic Station” es una mezcla de Jamiroquai, Prince y Muse, un divertido tema funky para vender en las pistas de baile, con el peculiar sonido de la banda y un bajo especialmente potente y bailongo. Survival se mueve entre una coña y un tema serio con mucha fuerza, supongo que es uno de esos divertimentos que Matthew Bellany realiza de vez en cuando. Un tema de relleno, que no es de lo peor del disco.


"Supremacy". Temazo...

Hacia el final del disco destaca “Save Me”, un tema etéreo, ambiental, con un sonido peculiar que se desmarca del “sonido Muse”. Tras él, “Liquid State” es otro tema de guitarras agresivas muy similar al “Supremacy” (pero sin tanta épica) que, de haber cerrado el disco, hubiera cerrado un circulo bastante interesante. Pero quedan dos temas pendientes: los quedan nombre al disco “The 2nd Law: Unsustainable” hace honor a su nombre: es insostenible. Con un comienzo orquestal muy interesante (pero que nos recuerda demasiado a la versión orquestal del “Rock you like a Hurricane” de Scorpions), enseguida se convierte en un tema raruno que roza la infumabilidad. Con las voces distorsionadas y cargas y cargas de electrónica mezclándose con el sonido orquestal, es un tema que casi se vuelve desagradable. Su continuación “The 2nd Law: Isolated System”, no mejora especialmente. En un tono más reposado, también comienza muy bien, pero se vuelve un tema soso y aburrido, que te deja en suspense esperando un cambio de ritmo o de intensidad que nunca llega.

DJ Bellany en la cabina... todos a bailar!


Un disco peculiar, raro hasta para ser de Muse. Lo cierto es que se merece una segunda y hasta una tercera escucha, hasta reconocer que tiene momentos de genialidad compartida con momentos aburridos y prescindibles. Aún así, me he sorprendido a mi mismo tarareando y rememorando en mi cabeza algunos fragmentos que no he dudado en tachar de infumables. Porque hasta las partes infumables del disco tienen su genialidad. Tómenlo, escúchenlo (un par de veces, preferiblemente) y quédense con esas partes que a ustedes les gusten. votar