jueves, 10 de mayo de 2012

Los Juegos del Hambre, de Suzzane Collins

Aunque conocía el libro de oídas mucho antes de conocer la película, no ha sido hasta el estreno de esta última que me decidiera a abordar su lectura, a pesar de las múltiples referencias positivas que escuchaba. Un poco receloso ante todo este tipo de Best-Sellers, abordé “Los Juegos del Hambre”, una obra de aventuras juveniles con transfondo reivindicativo.



Ambientada en un futuro distópico, donde los EE.UU.  han sido arrasados y sustituidos por Panem, un estado dividido en 13 distritos y sometidos al poder del Capitolio. Ochenta años antes de la acción que relata el libro, los distritos se revelaron contra el gobierno del Capitolio, iniciando una guerra civil en la que fueron aplastados. Tras la victoria del dictatorial gobierno, su respuesta fue aislar a los distritos, sometiéndoles a unas condiciones de opresión inhumanas, destruir el distrito 13 como muestra de poder e instaurar los Juegos del Hambre: cada año, todos los distritos entregan un chico y una chica de entre 12 y 16 años, elegidos por sorteo, para participar en un despiadado espectáculo televisivo en el que los veinticuatro muchachos deben matarse entre ellos. Un reality show cruel y brutal, de obligado visionado por todo el país, que no hace más que recordar el sometimiento de los doce distritos al Capitolio.
En su septuagésima edición, en el distrito minero, la jovencísima Prim sale elegida en el sorteo. Katniss, su hermana mayor, incapaz de ver a su hermanita caminando a una muerte segura, se ofrece voluntaria para ir en su lugar. Katniss, experta cazadora y conocedora del bosque, y su compañero Peeta, serán arrastrados al espectáculo deshumanizado que son los Juegos del Hambre, donde deben sobrevivir a la cruel competición.

Katniss, la joven protagonista, en su adaptación cinematográfica
De esta manera nos vemos arrastrados a una novela de aventuras juveniles, dinámica, lúcida y amena. Juvenil por ser una lectura ligera con adolescentes de protagonistas, aventuras y romance de por medio, pero que mantiene un puntito de crueldad y malaleche que la hace apto para un público más maduro. Cierto es que no destaca en originalidad, ya que su temática es un mejunje de “Battle Royale” (película de culto en la que unos jóvenes deben masacrarse entre sí),”1984” (el Gran Hermano que todo lo domina), “Un Mundo Feliz” (clases sociales claramente diferenciadas en un futuro distópico), “Perseguido” (esa película ochentera del Chuache en la que un criminal convicto participaba en un reality show en el que debía sobrevivir a mil trampas y enemigos, para conseguir su libertad)  y, si me apuras, “El Señor de las Moscas” (más jóvenes dándose gresca entre ellos). Pero no obstante, su manera de plantear un futuro incierto, un gobierno opresivo y controlador, las desgracias de la dura vida en el distrito doce, el tratamiento del show televisivo y la tensión de la confrontación en la arena, hacen que la mezcla funcione bien. No es perfecta ni una obra de arte, seamos serios; peca de defectos tales como el tratamiento de las heridas, la deshidratación o las quemaduras, que un día son fatídicos pero al día siguiente ya se ha pasado todo, pero es una lectura muy amena, atractiva, que engancha y nos mantiene el tensión con bastante buen tino. Escrito en primera persona del presente, en la voz de Katniss, al principio se me hizo raro leer en ese tiempo verbal (acostumbrado al pretérito, más común entre los libros), pero en seguida te adaptas, sobre todo cuando entiendes que, de esa manera, vives la aventura en presente y no sabes si en un futuro la protagonista sobrevivirá o no. Además, la autora demuestra una habilidad especial a la hora de ofrecer pasajes en flashback, ahondando en las experiencias y la personalidad de Katniss y justificando con buen tino sus habilidades y conocimientos.

El éxito de la película ha lanzado al estrellato a esta novela, que se merecía ser un Best-Seller por meritos propios.  Aventuras juveniles, sí, pero aptas para todos los públicos, que da pie a una saga que se completa con “En Llamas” y “Sinsajo”, que se antoja interesante y tan emocionante como esta primera entrega.


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