lunes, 28 de mayo de 2012

Daredevil Noir

Siguiendo con la serie Marvel Noir que inaugurará nuestro amistoso vecino el trepamuros, Daredevil se une a la lista de héroes reinventados en los años 30, en una época oscura sumida en el desastre financiero provocado por el crack del 29 y llena de gánster y corrupción.

En esta historia, la presentación de Daredevil se obvia, introduciéndonos directamente en la lucha de un ciego enmascarado con poderes. El origen de los poderes apenas se menciona, y su pasado tan solo se toca de refilón como refuerzo para una historia de venganza personal. Daredevil se verá envuelto en una lucha de mafiosos rivales, en los que además de venganza contaremos con trapicheos, juegos de tramas, romance con la chica del gánster y esa sutil doble moral del que se mueve al margen de la ley imponiendo su propia ley.



La adaptación del personaje a la nueva época es bastante sencilla, retocando únicamente su faceta de abogado que, por mantener la coherencia y el sentido con la época en la que se desarrolla, no es viable; no era posible que el hijo de un pobre boxeador, muerto por no aceptar un tongo en un combate, accediera a la universidad en aquellos años. Por lo demás, recoge la herencia del Daredevil oscuro, amargado y poco social de la etapa de Frank Miller, aportando bastante poco al personaje. Si acaso, ahonda insistentemente en el infierno en que es su día a día debido a su oído supersensible, en el que el ruido de los coches y los trenes son un tormento para él. El personaje que si está cambiado y recibe un tratamiento muy distinto es Bulleye, dejándonos bastante sorprendidos ante el nuevo enfoque el villano.

La historia en sí, aunque interesante y bastante bien ambientada en el cine negro de mejor calidad, es lo suficientemente interesante, sin llegar a lanzar cohetes, aunque lo mismo podía haber pertenecido a la serie Noir como a la serie normal del héroe. Kingpin, su rival mafioso y la trama entre ambos, involucrando a Daredevil, admiten su aparición en 1930 igual que en 2009, pues el personaje es practicamente igual y la historia está en la línea en la que frecuentemente se mueve.



El dibujo, aunque correcto y bastante efectivo, es uno de los puntos que menos me han convencido de este número de la serie Noir. La insistencia del dibujante Daniel Freedman de retocar las viñetas con un granulado blanco nos hace dudar de si pretende darle así un efecto retro sucio, si en la imagen está lloviendo o nevando, o si al impresor se le ha caído caspa en las hojas. En cuanto al traje de Daredevil, le han acortado las mangas en plan veraniego y le han crecido los cuernos, pero poco más adaptación, y ninguna referente a la época. Aunque es de agradecer las escenas oscuras, el juego de sombras y la corrección del dibujo, no puedo decir que me haya entusiasmada demasiado.

Sin llegar a ser decepcionante, pues la historia está bien construida y recoge con buen tino la herencia del cine negro y de Daredevil, tampoco es un título que destaque mucho, ni en la producción Marvel en general como en la serie Noir (donde destacan mucho más Spiderman o los X-Men, de los que ya hablaré) o en la bibliografía del superhéroe en cuestión, pues viene a ser más de lo mismo. votar