lunes, 26 de marzo de 2012

StarWars Battlefront

Entre la infinidad de juegos de ordenador Star Wars, Battlefront quizá no destaque por originalidad, pero que queréis que os diga, verse involucrado en las míticas batallas de la saga galáctica como un soldado más me resulta bastante atractivo. Notablemente influenciado por Battlefield 1942, asumiremos el rol de un soldado en una batalla campal, nada de manejar héroes o jedis. Y quizá ahí radique su atractivo.


El juego consiste en una batalla en alguno de los escenarios clásicos de las películas, entre dos bandos (ejercito clon contra droides en la época de la república, o rebeldes contra imperiales en la época de la rebelión). Cada bando tiene sus propios tipos de tropas personalizadas, aunque a grandes rasgos se agrupan en cinco tipos: soldado de infantería, vanguardia, tirador, piloto y un tipo específico de cada bando. Cada uno tiene sus armas y habilidades personalizadas, a saber:

-    El soldado de infantería (posiblemente, el que más frecuentemente usemos) usa un rifle de asalto, con el que podremos disparar ráfagas rápidas, pistola y granadas de mano.
-    El soldado de vanguardia usa armamento pesado, y está equipado con una especie de bazoka pesado, una pistola, explosivos y minas. Será especialmente útil en escenarios con vehículos pesados, contra los que es especialmente útil.
-    El tirador está equipado con un rifle de largo alcance, pistola, granadas y un droide de reconocimiento. Su zoom con el rifle es más potente que el de otras unidades, y en el caso de los rebeldes y los droides, dispone de un doble zoom que le permite ser especialmente letal.
-    El piloto (o ingeniero) permite usar sus herramientas para reparar droides, torretas y vehículos. Como soldado de a pie no vale mucho, pero al pilotar vehículos posee la habilidad de reparar los daños del mismo. Además, puede arrojar suministros de munición y medicinas a sus compañeros.
-    Cada bando tiene un tipo específico y único. El CIS dispone de los droitekas, equipados con escudos y potentes armas. Los soldados clon disponen del jet trooper, un soldado de asalto equipado con un jet de salto, que le permite alcanzar alturas imposibles y acceder a lugares inaccesibles a otras unidades. Los rebeldes cuentan con los Wookies, armados con potentes ballestas laser capaces de disparar en abanico y un temible lanzagranadas. El Imperio, cuenta con un soldado oscuro, una modificación avanzada del jet trooper.

De izquierda a derecha, nuestra familia de soldados clon: infanteria, vanguardia, ingeniero/piloto, francotirador y el jet trooper, con su mochila a reacción.

Los escenarios suelen consistir en una serie de puestos de mando. Al comenzar la partida, decidimos la unidad que queremos manejar y el puesto de mando en el apareceremos. A partir de ahí, debemos ir al encuentro del enemigo y tomar posiciones, usando las distintas estrategias que con ofrecen las diferentes unidades. Por lo general, moverse como un loco hacia el enemigo sin cubrirse las espaldas suele ser mala idea. Si nos abaten, veremos descender el número de refuerzos de nuestro bando y debemos volver a aparecer en algún puesto de mando que dominemos. La partida termina cuando eliminamos todos los soldados enemigos (dejándolos sin refuerzos) o cuando conquistamos todos los puestos de mando, manteniéndolos en nuestro poder un tiempo determinado. Por supuesto, cada escenario será más propicio para un tipo de unidad que otras. Por ejemplo, la ciudad de Bespin es apropiada para francotiradores, ya que dispone de balcones y cornisas elevadas dominando una plaza central, pero esas unidades en Endor, con tanto árbol y arbusto, tienen poco que hacer. Hoth es un espacio abierto en el que los rebeldes pueden usar a los soldados de vanguardias contra AT-AT y AT-ST, pero esas unidades en las calles de Tatooine son menos útiles.

Aprender a manejar cada unidad para enfrentarse a cada tipo de enemigo distinto es vital.
Podemos jugar en varias modalidades de juego, que comprenden dos campañas (una de la antigua república y otra de la rebelión), el modo de conquista galáctica (donde iremos conquistando planeta por planeta, al tiempo que obtenemos ventajas en cada conquista que podremos usar en posteriores batallas), el modo de acción instantánea (para partidas individuales en cualquier escenario) y el multijugador. En las campañas podremos ver, en determinados escenarios, algunos personajes (no manejables) como Luke Skywalker, Darth Vader, el conde Dooku o Mace Windu, y contaremos también con unidades aliadas (o enemigas, dependiendo del bando) o neutrales, como ewoks, javas, wookies y moradores de las arenas.

Aunque al principio nos cueste cogerle el truco al propulsor,
una vez lo controlemos podemos realizar ataques desde nuevos angulos.
Ciertos escenarios nos permitirán hacer uso de vehículos y cazas, lo cual en ocasiones será extraño, manejar un X-Wing o un TIE Fighter en la superficie del desierto de Tatooine. Personalmente, el uso de los cazas me pareció uno de los puntos más desfavorables del juego, primero por el concepto de introducir cazas espaciales en una batalla en superficie, y luego por su manejo, complicado y difícil de dominar. No es nada fácil atacar a unidades terrestres desde los cazas, y perseguir a otros cazas enemigos no es más sencillo. En determinados escenarios, lo más sencillo es que terminemos estrellándonos contra alguna torre. El resto de vehículos son más sencillos de manejar, pudiendo actuar como piloto o artillero.

El manejo de las naves es algo complejo y uno de los puntos más negativos del juego.
 El juego cumple su función perfectamente, si bien no presenta ningún alarde especialmente destacable en gráficos (aunque los efectos de luz están muy logrados), originalidad o manejo. Toma muchas ideas de juegos de similar enfoque y lo unifica con el toque Star Wars, que es el verdadero reclamo. La dificultad no es demasiado elevada, pero no siempre nos resultará fácil ganar, y las diversas estrategias de los escenarios y los tipos de unidades nos ofrecen un abanico de posibilidades lo suficientemente amplio para que tengamos unas cuantas horas de diversión. Eso sí, se echan en falta algunas posibilidades como manejar a los héroes, mejoras en los equipos o un modo historia más desarrollado, cosas que, curiosamente, se arreglan en la secuela del juego. Pero de eso, ya hablaremos otro día. votar