lunes, 6 de febrero de 2012

El por qué no me gusta demasiado los episodios I, II y III de Star Wars...

Me resulta curioso que siendo fan como soy de Star Wars, habiendo pasado 12 años ya desde el estreno del Episodio I solo la haya visto una vez, al igual que el resto de la nueva trilogía. Y más aún sabiendo que de vez en cuando vuelvo a visionar la trilogía original y me sigue gustando. Pero recuerdo que el visionado de los episodios I, II y III me dejaron un poco frío, y había muchas incongruencias que no me gustaron. Ahora nos reestrenan Star Wars en 3D (el 10 de Febrero), lo cual sería una buena noticia, si no fuera porque volvemos al episodio I. Así que voy a resarcirme un poco y exponer aquí por qué no me entusiasma esta nueva trilogía.




Ni que decir tiene que los medios para recrear el universo Star Wars han crecido mucho y George Lucas ha podido explayarse como no pudo hacerlo en la trilogía original. Naves, escenarios, alienígenas, combates, duelos… todo está incrementado y mejorado, añadiendo un toque de espectacularidad que modernizaba la serie. No en vano, el episodio I se llevo los premios técnicos de la academia (mejores efectos especiales, efectos visuales, edición de sonido…). Pero si exploramos un poco más allá de la capa superficial, el contenido se queda un poco corto.

Además de reestrenar las películas en 3D, recientemente reeditaron en BlueRay todos los títulos,
con contenidos extras a tutiplen. Más cuartos a la saca.

Para muchos frikis como yo, que recuerdan y se aprenden los diálogos de las películas, el hecho de que se contradigan y olviden lo dicho solo nos muestra que los guionistas no han puesto la debida atención. Que eso pase en una saga como Star Wars, a sabiendas de la legión de seguidores que buscarán cualquier inconsistencia, parece una falta de esfuerzo y atención por el equipo de producción hacia su propia obra. Es por ello que viendo el Episodio I la cosa me empezó a chirriar bastante:

-    En “Una Nueva Esperanza”, Obiwan no reconoce a R2-D2 ni a C-3PO. Pero tras ver la nueva trilogía, es evidente que han pasado multitud de aventuras juntos. ¿Sufre Obiwan de alzhéimer?
-    En esta misma película, Obiwan habla a Luke de su padre Anakin, comentándole que cuando le conoció era un gran piloto. A la vista del “La Amenaza Fantasma”, se conocen cuando Anakin es aún un niño. Nos intentan convencer de que como el niño participa en una carrera de vainas y al final de la película monta en un caza, es suficiente para llamarle piloto, pero a mí me resulta una explicación bastante bochornosa y cogida por los pelos.
-    En “El Retorno del Jedi”, Obiwan cuenta que Yoda le educó en la fuerza, pero en el episodio I (otra vez), vemos que su mentor es Qui-Gon Jinn. Otra vez, nos intentan explicar que Yoda educó a Obiwan de pequeño, dejando el final de su formación a Qui-Gon Jinn, pero explicaciones fuera de la película aparte, la verdad es que conduce a error.

Normal que más de un amigo mio afirme rotundamente que el episodio I no existe. Y no solo en el episodio I chirria. Recuerdo en “El Retorno de Jedi” a Luke preguntando a Leia si recordaba a su madre biológica. Leia responde que sí, que la recuerda siempre triste y asustada. Pero en “La Venganza de los Sith”, la madre de ambos muere en el parto. O Leia tiene una memoria prodigiosa para ser una recién nacida, o nos están tomando el pelo.

Reconozco que se ha añadido espectacularidad a la puesta en escena, y es de agradecer.

Si la cosa tan solo fuera de incongruencias en el guión entre nuestra añorada trilogía y la nueva, pero el guión y desarrollo fuera solido, podríamos dejarlo pasar. Pero nos encontramos con una serie de ridiculeces y puntos flojos que deslucen  la trilogía al completo. Porque solo puedo tachar de ridiculeces cosas como:

-    La carrera de vainas de Anakin en “La Amenaza Fantasma”. Un relleno que pretendía ser un homenaje a Ben-Hur y que aporta realmente poco a la película, excepto la opción de publicar videojuegos de carreras bajo el sello StarWars.
-    La explicación pseudocientífica de la fuerza, poniendo por medio a los midiclorianos. La fuerza, ese impulso místico y sobrenatural, con su aura de secretismo y misterio, se cae por los suelos: es cosa de unos bichitos que flotan en el ambiente. No solo eso, es cuantificable con tan solo un análisis de sangre.
-    Meter con calzador a R2-D2 y a C-3PO. Considero totalmente innecesario a ambos personajes en la nueva trilogía, y que lo único que aportan es mostrar un rostro conocido que enlace las nuevas películas con las antiguas. Mal vamos si tan poca fe tienes en el guión que necesitas meter a estos dos personajes para enlazar la serie.
-    Aunque por fortuna Georges Lucas se cortó, a punto estuvimos de ver cómo nos contaban una historia de amor entre un niño de 10 años y una adolescente de 15. Pero ahí está el amago, algo tan incoherente que ni siquiera Lucas se atrevió a tratar.
-    Nuestro adorable Yoda, que parece ser que en la época de la antigua república se dedicaba a tomar zumo de Gumibayas. Ver a Yoda pegando botes y poniendo cara de mala leche rompe con el esquema del anciano débil que no alababa la violencia. Personalmente, no me gusta el cambio.
-    La aparición de Darth Vader y su patético grito en “La Venganza de los Sith”.
-    Jar-Jar Bing. Seguro que no hay más que decir.

¿No me digas que no es fostiable?
Con todo esto, ya solo es cuestión de tiempo empezar a criticar el resto de hilos flojos, esos que usualmente pasamos por alto, excepto cuando le buscamos pegas a la película en cuestión:

-    La trama de la confederación de comercio realizando un bloqueo comercial y posterior invasión de Naboo es confusa y bastante ilógica.
-    El personaje de Darth Maul, el malo del episodio I, que sabemos que es malo porque nos lo dicen, lleva cuernos y cara de mala leche. Ni una palabra, ni un acto de maldad, nada. No pedimos mucho: Darth Vader aparece pisando cadáveres y levanta del cuello con una mano a un soldado mientras le interroga. Más tarde, se carga un planeta, entero, porque sí. Cosas sencillas que hacen reconocible al malo. Darth Maul no tiene nada de eso, solo las pintas de malo.

Así se presenta un malo en condiciones.

-    Nunca me gustó demasiado Christopher Lee, y su reaparición en El Señor de los Anillos y Star Wars le han dado un peso y fama exagerados. Su personaje del conde Dooku, un Jedi renegado, me parece bastante insulso, y su interpretación, forzada y rígida.
-    Puestos a criticar actores, no me gusta el jovenzuelo que cogieron para encarnar a Anakin, Hayden Christensen. No por nada en especial, realmente, sencillamente no me gusta.
-    El ascenso político del senador Palpatine demuestra que la aventura y la acción no se le da mal a George Lucas, pero la intriga política le queda grande. Tenemos que asumir que el senador adquiere poder y ya está.
-    La caída en el lado oscuro de Anakin no puedo decir que esté mal narrada, pero nos quedamos con ganas de más.  Habiendo material y tiempo, ¿por qué no contar una historia de celos, en un triangulo entre Amidala, Obiwan y Anakin? Uno espera una historia con más intensidad, que aunque no está mal contada, nos sabe a poco.
-    La traición de Anakin/Darth Vader a la orden Jedi también nos sabe a poco. Según lo que recordamos en la antigua trilogía, Darth Vader persigue y traiciona a los Jedi, aniquilándolos uno a uno. Sin embargo, en “La Venganza de los Sith” solo asesina directamente a unos cuantos niños, alumnos de la orden Jedi. El trabajo sucio de matar Jedis cae sobre el ejército clon, mediante la orden 66.
-   Uno imaginaba los antiguos Jedis muchisimo más poderosos de lo que fue Luke, cuya formación fue incompleta. Pero contemplamos que realmente eran poco más o menos igual que él al finalizar "El Retorno del Jedi". Que al gran guerrero Jedi Obiwan se le resista un cazarecompensas resulta un poco decepcionante.
-  ¿Qué le ha pasado a R2-D2 en los últimos años? De ser capaz de volar en la nueva trilogía pasa a tener problemas con cada escalón en la antigua. Así como el resto de droides: 30 años despues pasan de tener un diseño chulo y funcional a ser cajones cuadradotes. ¿Decadencia tecnológica en la ficción, o que han sido incapaces de mantener la estética antigua?

No te lo pienses tanto y liate a espadazos con la nueva trilogía...
Quizá sea demasiado crítico, pero aquí solo he resaltado unas pocas cosas, acordándome de memoria de la mayoría. Estoy seguro de que la nueva trilogía no aguantaría un análisis más exhaustivo. No es que sean malas películas, porque si recordamos, “Una Nueva Esperanza” también tenía muchos defectillos y cosas flojas. Pero han pasado más de treinta años desde su estreno, y tanto el público de entonces como el mundo del cine, y por supuesto, los realizadores de la película, han crecido y madurado. Después de este tiempo, aspiramos a retomar la magia que nos hacía vibrar de niños, adaptada a nuestra etapa adulta. Pero no, nos encontramos con algo mucho más simple, a veces incoherente, y que no respeta ni presta atención a sus orígenes. Veo cosas como “Battlestar Galactica”, que toma el hilo y la esencia de una serie antigua y la renueva y moderniza, elevándola a cuotas que su antecesora no soñaba. Pero no sucede lo mismo con Star Wars. George Lucas ha preferido ir al éxito fácil, espectacular visualmente pero descuidado en esencia, sabiendo que con poco que ofreciera iba a obtener un éxito de público. La sensación general es que han realizado una cosa sencillota y tonta orientada a captar al público joven, no a cuidar a la legión de fans que han crecido con StarWars y sus personajes.

Justo castigo para George Lucas ¿justicia poética?
Así que ahora miro con recelo el anuncio de una serie de acción real basada en la franquicia Star Wars. ¿Se irán por las ramas? ¿Respetarán la trama original? ¿La ignorarán y contarán historias aparte? El tiempo nos dirá. Pero por ahora, seguiré siendo fan incondicional de la antigua trilogía, y considerando la nueva un mero espectáculo de luz y sonido sin demasiada transcendencia. votar