lunes, 26 de diciembre de 2011

Sam & Max - Hit The Road


En la época dorada de las aventuras gráficas, LucasArt, máximo exponente del género, nos presentó una aventura basada en el cómic “Sam & Max: Freelance Police”, una desternillante y surrealista historia en la que manejamos a dos (sí, dos) protagonistas: Sam, el perro, y Max, un conejito de instintos homicidas.



El juego trata sobre la investigación en un circo por la desaparición de un Yeti congelado, la principal atracción del espectáculo. Mezclando sutilmente algunas veces, y bastamente en la mayoría, estupidez, ecologismo, humor, cine negro y surrealismo, el juego nos desafía a seguir pistas y resolver puzzles usando objetos de la manera más inverosímil posible. Todo esto, aderezado por mucho humor y los toques de violencia gratuita que nos ofrece Max. La primera escena del juego nos presenta como el adorable conejito blanco lanza por la ventana de la puerta a un agresivo matón. El pobre hombre queda colgando por la barbilla en el hueco de la escalera. Si se nos ocurre interactuar con él, antes de que Sam pueda hacer nada, nuestro entrañable personaje de orejas largas se lanzará hacía él para empujarle por el hueco, alegando que las escenas de violencia gratuita son cosa suya. O si se nos ocurre intentar realizar una acción que Sam no puede hacer, y repetimos la petición bastantes veces, llega un momento en que Sam tira la toalla cansado de repetir que no puede realizar la acción y Max, a medio camino entre el compañero colaborador y el psicópata homicida, empezará a amenazarnos por haber presionado a su colega. Casi te alegras de que sea un dibujo animado y no pueda salir de la pantalla.

La primera escena del juego es toda una declaración de intenciones del mismo.
Reconozco que este juego lo tuve que abordar dos veces. La primera no logre cogerle el punto surrealista necesario para resolver los puzzles. Pero el sentido del humor que desbordaba me atrajo y volví a intentarlo, y oye, engancha. Con muchas referencias en el juego a otros títulos de LucasArt (como Monkey Island), recorreremos los lugares más peculiares de los EE.UU. en busca de pistas y pruebas. Armaros de paciencia, y sobre todo, intentad pensad como un dibujo animado para resolver los problemas.

Tendremos que recorrer todo el mapa de EE.UU. visitando los lugares más extrambóticos.
Como la mayoría de los juegos de la época, su apartado gráfico ha envejecido mal, pero no su sistema de juego ni su sentido del humor. Nostálgicos y amantes del genero, deberíais probarlo si no lo conoces. O tal vez, usar el ScummVM y volver a instalároslo para rememorar viejos tiempos.

Juegalo antes de que Max se cabree y te rompa las piernas.

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