lunes, 12 de diciembre de 2011

Lovecraft, el cómic

¿Cómo sería el mundo, nuestra realidad, si las criaturas imaginadas por H.P. Lovecraft fueran reales? Con esta premisa, se nos presenta un relato gráfico que mezcla la historia real del escritor de Providence con una fantasía onírica y aterradora, con guión de Hans Rodionoff adaptado al comic por Keith Giffen, e ilustrado por Enrique Breccia.



La historia comienza desde la infancia de H. P. Lovecraft, donde nos deja entrever los orígenes de su peculiar visión del mundo y las singularidades en las que se crió. Todo esto se une para mostrar una familia algo desestructurada, una madre estricta y una infancia solitaria, con tendencias un poco extrañas, como la de vestirse y comportarse como una niña, o jugar en solitario a recrear escenas históricas.  Con esta herencia psicológica y pedagógica tan peculiar, Lovecraft hereda también de su padre la capacidad de ver monstruos y una copia del temido Necronomicón. A lo largo de su vida, Lovecraft  deberá enfrentarse a las mismas criaturas que intenta sacar a la luz en sus relatos, las cuales prefieren mantenerse en el anonimato, al tiempo que se enfrenta a la incomprensión de cuantos le rodean.




Un relato lleno de crueldad, locura, que nos muestra un mundo que preferimos no ver. El dibujo de Enrique Breccia, intencionadamente burdo y grotesco, nos sumerge en este universo onírico, con un colorido que escapa a nuestro mundo y nos hace dudar de nuestros sentidos, reforzando y enriqueciendo un guión aterrador, oscuro y demencial.


Un bello homenaje a la obra de Lovecraft y sus criaturas, con múltiples referencias a sus libros y  personajes, así como a su propia biografía. Aún así, es una lectura ligera accesible para los desconocedores de la obra autor. La cariñosa introducción de John Carpenter nos da pasa a este relato, dándonos una idea de la importancia e influencia de la obra lovecraftiana. votar