jueves, 15 de diciembre de 2011

LOST (Perdidos)

Ahora que Cuatro está reponiendo la serie LOST (Perdidos para los hispanoparlantes) a horas escandalosas, aprovecho para aportar mi visión particular sobre la serie. Seguramente no diga nada nuevo, pero me apetece.


La serie gira en torno a los supervivientes de un accidente aéreo en una isla perdida en mitad del pacífico. Desde un primer momento, descubrimos que la isla encierra más de un secreto que pondrá en apuros a los protagonistas. Aunque aparentemente al principio la serie se centra en la supervivencia y las relaciones personales entre los náufragos, poco a poco se van introduciendo elementos extraños, intrigas y sorpresas que llevarán la trama más allá de la mera lucha por sobrevivir.

La variedad de personajes, en aumento con cada temporada, es uno de los alicientes de la serie.
Por un lado, el enfoque de los personajes y la manera de contar sus respectivas historias engancha mucho. Dedicando un capítulo a cada personaje (en sus dos primeras temporadas), nos narra en forma de flashbacks su vida anterior al accidente y como influye en sus actitudes, relaciones y decisiones en la isla. Además, la diversidad de personajes, cada uno con su personalidad y sus motivaciones, aumenta el interés por cada uno de ellos, ya que tendrán que ponerse de acuerdo para sobrevivir. Por otro, los secretos que guarda la isla nos mantendrán pegados al sofá, ya que la serie desvela datos con cuenta gotas, y no duda en dar giros de guión o meter nuevos elementos y personajes para enredar la trama. Y por último, la evolución propia de la serie, que en cada temporada adquiere un matiz diferente, que pasa desde una serie de náufragos, a la acción, intriga, mística y la ciencia ficción. De hecho, no descarto la idea de revisionar la serie y realizar una entrada por temporada, dado los distintos matices de cada una.

Los elementos fantásticos, como el enigmático humo negro, están presentes desde el primer episodio.
Pero en Lost no todo es maravilloso. Con la intención de mantener la intriga, en muchas ocasiones se enredan tanto metiendo elementos y giros de guión que muchos flecos quedan sin respuesta, muchos caminos no aportan nada y después de desarrollarlos se abandonan sin mayor explicación, y los diálogos se quedan en discusiones a veces un tanto estúpidas en las que las preguntas más evidentes se olvidan, soltando detalles y desvelando secretos muy poco a poco. Hasta llegar a la última temporada, en la que se fuerza la maquinaría introduciendo elementos demasiado extraños, para terminar con un final que concluye la serie pero no cierra interrogantes y que, a mi gusto, tira por el camino fácil, después de cinco temporadas buscando las vueltas de tuercas para no caer en explicaciones y soluciones sencillas.

Para ser una isla desierta, resulta que hay demasiada gente por ahí deambulando.
No es un sitio donde tumbarse a ver el paisaje, desde luego...
No obstante, y a pesar de sus carencias en el guión, en la resolución de tramas, a su fantasiosa historia, y sobre todo muy a pesar de su última temporada, debo reconocer que me gusta. Pocas series me han tenido pegado al sofá haciendo cábalas y disfrutando con el desarrollo de los personajes. Contiene intriga, acción, drama, amor, un elemento de misticismo, elementos de ciencia ficción, aventura, muchas sorpresas y personajes carismáticos de pasado incierto, cada uno en busca de su propia redención. A pesar de que son seis temporadas, cada una ofrece un enfoque distinto, lo cual es de agradecer para mantener el interés del espectador y no resultar repetitiva y monótona.



Si a estas alturas no conoces la serie, nunca es tarde para descubrir una serie con multitud de detalles, tramas interesantes, y mucha intriga. votar