jueves, 10 de noviembre de 2011

Juego de Tronos (primera temporada)

Acabo de terminar de ver la adaptación de la HBO de la serie de novelas “Canción de Hielo y Fuego”, de George R. R. Martin, y he quedado gratamente sorprendido. Con una cuidada puesta en escena, personajes magníficamente retratados (perfectamente reconocibles la mayoría de ellos con tan solo verles) y una fidelidad altísima al relato original, la serie nos sumerge en el mundo fantástico-medieval de Poniente, en una complicada trama política por el poder de los Siete Reinos.


La primera temporada abarca el primer libro de la saga, “Juego de Tronos”. Es cierto que resumir un tomo de ochocientas páginas en diez capítulos de apenas una hora es una labor complicada, y eso se nota en el hecho de que la serie esté muy orientada a los lectores de los libros, mientras que los profanos, aunque puedan disfrutarla igualmente, tenderán más a perderse en la marabunta de personajes y nombres. Aún así, los guionistas (que han colaborado íntimamente con George Martin para la elaboración de la serie) consiguen captar a ambos bandos, iniciados y profanos, con bastante buen tino. Los iniciados, en particular, disfrutarán viendo aquí y allí detalles sobre los personajes, la ambientación y la historia que, aunque puedan parecer intrascendentales, nos sumergen en los libros y enriquecen la producción.
Lord Eddar Stark (Sean Bean), será uno de los personajes más carismáticos de la serie.

Como no podía ser de otra manera, algunas escenas un servidor se las había imaginado de manera diferente al leer los libros, y el director ha optado por otro enfoque, pero no se puede pedir que todo el mundo imagine las cosas como yo. Pero, en particular, si que he echado en falta más presencia de los lobos de los niños Stark, que quedan relegados a un segundo plano, y hecho de menos el colorido de banderas, trajes y armaduras que destaca en el libro, para pasar a un mundo algo más gris, ocre y lleno de barro (más realista en el termino medieval). Lo que sí se mantiene son la crudeza, realismo y sensualidad de la historia y personajes, con numerosas escenas violentas y sexuales.
Sensualidad y erotismo tambien estarán presentes en la serie.
Magníficamente bien llevada, con un ritmo narrativo bastante alto (demasiado, si no estamos familiarizados con la historia), emocionante y emotiva, y sobre todo, muy cuidada en sus detalles, esta primera temporada consigue perfectamente su objetivo: engancharnos y desear que llegue pronto la segunda temporada.

Pequeña guía de las familias y personajes que aparecen en la primera temporada.
Con tanto personaje, es facil perderse si no estás familiarizado con la historia.
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