jueves, 27 de octubre de 2011

Jericho

La tranquila vida en Jericho, un pueblecito de Kansas, y la de todos sus habitantes se ve bruscamente alterada cuando en el horizonte se levanta la ominosa forma de la nube en forma de hongo de una explosión atómica. Este es el punto de arranque de Jericho, una serie que parte de un interesante y emocionante punto de partida, que narra como los habitantes del pueblo quedan incomunicados, sin suministros ni electricidad, ni mucho menos noticias sobre lo que ha pasado. La serie fue prematuramente cancelada, con tan solo una temporada y media (la segunda fue reducida a 7 episodios, de los 22 que contaba la primera), pero no está exenta de interés.




Con personajes muy normales, con problemas más normales todavía (celos, amores, relaciones padre-hijo difíciles, infidelidades, rivalidades políticas o simplemente, el ansía de volver a la normalidad), la trama de la serie pasa de la lucha por mantener el orden y sobrevivir a una intriga de terroristas, agentes dobles y, como vemos al final de la serie, una guerra civil. El paso progresivo de un enfoque a otro permite al espectador sentirse parte de la historia, al identificarse primero con un ciudadano de a pie para verse involucrado en la complicada trama que hay detrás de las explosiones.

Esta aterradora imagen es el inicio de todo.
Aunque en ocasiones resulta un poco lenta, poco realista o fantasiosa, la verdad es que los problemas a los que se tienen que enfrentar y las pasiones humanas (las más altas y las más bajas) nos mantienen enganchados. Es cierto que muchos problemas se obvian para poder ir presentándolos de uno en uno sin aturullar a los personajes, cosa a todas luces irreal, y que la calma que se respira en el pueblo en los primeros días tras el atentado es un poco ilusa, lo que le resta credibilidad. Más aún cuando, al avanzar la serie, vemos que muchas penurias y sucesos en los pueblos vecinos apenas han salpicado Jericho, y que este ha pasado desapercibido para sus vecinos hasta el momento dramáticamente apropiado.

En la segunda temporada aparece el ejercio... ¿No notais nada raro en la bandera del hombro del militar?
El inicio de la segunda temporada, anunciada su reducción a 7 episodios, es bastante decepcionante. El climax alcanzado al final de la primera temporada es interrumpido bruscamente y lo que debería ser resuelto en unos pocos episodios, se resuelve en unos pocos segundos para pasar directamente, sin transición ninguna, a una nueva trama, con nuevos personajes y algunas de las relaciones personales entre protagonistas de la primera temporada totalmente alterada. Los limitados siete episodios obligan a la trama a desarrollarse mucho más aceleradamente que en la primera temporada, estando a punto muchas veces de perder el interés. Además, la trama crece en implicaciones, alejándose de lo que era la vida corriente de personas normales intentando sobrevivir. La serie fue cancelada, dejando en el aire la resolución de la trama, con implicaciones importantes en la historia, por lo que la tercera temporada fue editada en cómic (bajo el nombre de Jericho: Civil War) para contentar a los cientos de fans que protestaron por su cierre.

Los fans de la serie consiguieron que se retomará la segunda temporada, y más tarde que la tercera se publicará en forma de cómic
A pesar de sus defectos y de tratar con cierta ligereza el tema de la supervivencia y el orden social, la serie es interesante sobre todo para poder ver como evoluciona la trama política que lleva a los EE.UU. a una guerra civil en nuestra época actual. votar