jueves, 6 de octubre de 2011

Contact

Podemos decir con relativa tranquilidad que la ciencia ficción se divide, grosso modo, en dos vertientes: las historias con base científica, planteamiento serio y cuyas licencias fantásticas tienen una base real, y las que directamente la ciencia brilla por su ausencia, dejando las naves espaciales, alienígenas, inventos y demás atrezzo a la fantasía más desenfada y sin fundamento alguno. Tengo que decir que no soy ningún purista de ninguna tendencia y que ambas me gustan en su justa medida. Pero con esta introducción lo que pretendo es hablaros de una película que entra en la primera vertiente, y que para mi es una pequeña joya del genero. Hablo de Contact, basada en el relato homónimo de Carl Sagan.



La película narra la investigación de Ellie Arroway, interpretada por una entusiasta Jodie Foster, una astrónoma que participa del proyecto SETI obsesionada por encontrar señales de vida extraterrestre. La sorpresa surge cuando ella y su equipo registran una señal procedente de Vega, el primer contacto humano con una civilización alienígena. Las implicaciones políticas, religiosas y morales salpican la trama, ya que en seguida aparecerá la intervención del gobierno y los militares, los oportunistas, fanáticos religiosos, los intereses de inversores privados y las relaciones internacionales. Durante todo el metraje, sin embargo, destaca el enfrentamiento entre fe y ciencia, representada en la relación de Ellie con Palmer Joss (un Matthew McConaughey un tanto soso), una especie de teólogo, escritor y asesor religioso.

La evolución del personaje de Jodie Foster hasta llegar a ponerse este traje es uno de los atractivos de la cinta.

Magníficamente tratada, tanto las tramas secundarias de politiqueos y fanatismos, como las principales sobre el desciframiento del mensaje y el debate ciencia-religión, la película engancha con una historia cuyas consecuencias para la humanidad pueden ser de una magnitud enorme y totalmente imprevisibles. Atrapados al sofá hasta su resolución final (bastante sorprendente y con una revelación, en forma de frase casual, que abre muchas incógnitas), Contact se nos expone como una propuesta muy interesante sobre el tema, sobre todo en la transformación del personaje principal. No en vano, detrás de la historia está el científico y escritor Carl Sagan, lo que se nota en el planteamiento de la misma. La mayor parte de las pegas se las lleva la parte ligeramente onírica del experimento final, aunque visualmente precioso, y la actuación de Matthew McConaughey, actor que personalmente no me atrae lo más mínimo.

La película no es perfecta: sale este tio...

Dedicada a la memoria de Carl Sagan, es un digno homenaje a su legado y una magnífica de ciencia ficción, de esas que tienen su parte de ciencia y su licencia de ficción perfectamente equilibrada.

For Carl...
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