jueves, 29 de septiembre de 2011

La Herencia Valdemar II - La Sombra Prohibida


Por fin he conseguido ver la segunda parte de La Herencia Valdemar, "La Sombra Prohibida" (no os imaginais lo dificil que puede ser ver una película de un tirón en tu casa con un crío de dos meses...). Ya tenía ganas, pues como os comenté en su momento, la primera parte, que me encantó, es una introducción a la historia que queda pendiente de resolverse en esta seguna parte.



La narración nos situa justo en el punto en el que termina su primera parte, con Luisa Llorente desaparecida, el investigador Nicolas Tremel acompañando por una enigmática mujer que le pone al día de la búsqueda y la mansión Valdemar, y los dos compañeros de trabajo de Luisa que salen por su cuenta a buscarla. Tras una atropellada introducción para ponernos al día de los acontecimientos de la precuela, la película se centra en la acción de los distintos personajes. Si la primera parte ahondaba en el pasado de la mansión Valdemar, en forma de flashback, bien ambientado y tratado con cariño, en esta segunda parte se centra en la época actual, para dar más movimiento y acción a la historia. A pesar de la introducción de elementos muy interesantes (y característicos del juego de rol "La Llamada de Cthulhu"), como la aparición del Necronomicón (como no), del mismísimo Lovecraft (en un tono un poco chocante, que no acaba de encajar), la locura en todas sus formas o los sectarios con oscuros rituales, la película no acaba de enganchar.

El de la derecha es el mismísimo Lovecraft manteniendo en sus manos el mismísimo Necronomicón. Casí ná.
La historia queda resuelta, se cierra la trama y tiene sus cosas curiosas. Pero a "La Sombra Prohibida" le falta un hervor. El guión necesita un par de revisiones más para poder ser redondo, el desarrollo es forzado, los personajes están metidos con calzador, y el metraje da la impresión de estar desarrollado con prisas y desinterés. La impresión general es que todo el esfuerzo y dinero se fue en la primera parte, desarrollando la historia de Lazaro Valdemar, y en la ya conocida aparición de Cthulhu al final de la película (uno de los alicientes para ver la película, además de concluir la historia de "La Herencia Valdemar"), dejando el resto en el aire.

La historia de Lazaro, magistralmente contada en la primera parte, en esta apenás queda como un retazo.

Y es una lastima, ya que despues de la interesante primera parte, hecha con cariño y cuidado, y lo novedoso del planteamiento, se resuelve todo de una manera un poco atropellada y sin ningún peso emocional entre sus personajes: la gitana está metida a capón (y no acabas de saber si su acento es andaluz, rumano o quien sabe qué), igual que la pareja de compañeros de Luisa (que aparecen allí por que sí y da la sensación de que solo están para que ella chille y el meta cizaña en el grupo), el investigador que no investiga, un Lovecraft poco creible y con acento extraño (¡cuando recordamos a Mr. Crowley no tenía acento!), y las intrigas internas de la secta que están tratadas de refilón. Muchos puntos flojos y descuidados, que de haber sido tratados con más cuidado habrían dado un resultado mucho más redondo y completo.

El grupo de protagonistas se adentran en los misterios de la mansión Valdemar, grutas subterraneas incluidas.

A pesar de todo, es interesante ver como se resuelve la historia y contemplar como se han atrevido a mostrar a Cthulhu (o a una semilla estelar de Cthulhu, o al menos un sucedaneo del mismo) con relativo acierto. Esperemos que lo criticable de esta película sea fruto de la inexperiencia de su director José Luis Alemán (que en su haber solo tenía previamente algún spot publicitario y un documental), y que poco a poco nos ofrezca productos similares y mejorados, ya que con "La Herencia Valdemar" nos demostró un potencial muy interesante, un esfuerzo y una ilusión poco común en el género producido en nuestro pais. votar