lunes, 8 de agosto de 2011

Outlander

Hay películas que ves con más tono de cachondeo que otra cosa. Cuando leí la sinopsis de Outlander, decidí que esta sería una de esas películas. La historia se ambienta en Noruega en la época de los vikingos. Una nave espacial se estrella contra la Tierra, y del accidente salen un ser humanoide llamado Kainan y un monstruo, llamado Moorwen, cada uno de ellos con ansias de vengarse del otro por las muertes de sus respectivas familias. Kainan se unirá a un poblado vikingo para dar caza al monstruo, que los guerreros de la edad de hierro tomarán por un dragón. Sí: la sinopsis se resume en dos frases que contienen “nave espacial”, “vikingos” y “dragón”, todo mezclado. En su reparto protagonista no hay nadie conocido, ni siquiera el director. En la película aparece Ron Perlman como secundario, y John Hurt como anciano rey vikingo, pero ambos como secundarios. Lo más destacado del cartel es la frase “De los productores de El Señor de los Anillos”.



En fin, que por cachondeo y ver como mezclan géneros, me tumbe a ver la película. Y llegó la sorpresa: me gustó. No es la repanocha, no pasará a la historia del cine ni será título de culto, pero he de reconocer que la película es entretenida, tiene ritmo, esta muy bien llevada. Se deja ver con facilidad, no pierde el tiempo, no desvaría más de lo necesario, mantiene la tensión sin agobiar… Hasta si nos ponemos de repelentes sapiontines, podemos decir que es una revisión interesante del mito de Beowulf. Realmente encontraremos un remix entre Depredador, Beowulf, Alien y la estética de El Señor de los Anillos.

El bicho Moorwen, en llamas, no pinta nada mal.

Divertimento puro y duro, con violencia, historia de amor no excesivamente moña, efectos especiales logrados, monstruo interesante, paisajes maravillosos y entorno bien elaborado… En fin, para pasar la tarde con palomitas y no salir con cara de asco. Ignorar las malas críticas que ha recibido, y pensad que vais a ver una película de aventuras, con sus tópicos y estereotipos, y seguro que os gustará. Para reflexiones profundas, conflictos éticos y sentimientos profundos buscad en otra parte.

Este mazas con espada a lo Manowar en mano, interpretaba a Cristo en la cinta de Mel Gibson... como cambia la cosa.
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