jueves, 25 de agosto de 2011

La Herencia Valdemar

La Herencia Valdemar es una película española de terror e intriga, que se estrenó en 2009 y pasó sin mayor repercusión en el cine nacional. En un arranque en el que buscaba películas de terror interesantes, me topé con este titulo. Un poco a ciegas, me lancé a verla. Y me llevé dos sorpresas: una muy buena y otra muy mala. La buena es que la película me gustó. Considerando el cine de terror que se produce en España, es toda una sorpresa, os lo aseguro. La mala, y os la tengo que contar por si os animáis a verla, es que la película está inconclusa: narra los hechos que sirven de introducción de la verdadera historia, que se cuenta en la segunda parte, titulada La Sombra Prohibida, estrenada a principio del 2011. Esta introducción es todo un cuento de terror clásico en si misma, ambientado en la época Victoriana, que desata una serie de acontecimientos llegan hasta nuestros días.



El film gira en torno a la casa Valdemar, una mansión victoriana en el norte de España que una inmobiliaria debe tasar y subastar. Allí se dirige Luisa Llorente, para evaluar su tasación y el de su contenido, cuando desaparece misteriosamente. Para encontrarla, los responsables de la Fundación Valdemar contratan a un detective privado, el cual descubre la historia de la casa. Para el espectador observador y conocedor de las historias de Lovecraft, la película rezuma por todos lados detalles y referencias al autor de Providence (por ejemplo, y por poner un pequeño spoiler, el bastón de uno de los personajes muestra tallado en marfil una cabeza claramente reconocible como Cthulhu). Para los que además sean jugadores de rol y conozcan La Llamada de Cthulhu, el juego inspirado en el universo lovecraftiano, descubrirán gratamente que el desarrollo de la historia recuerda a cualquier partida típica del juego, en el que los investigadores destapan poco a poco secretos ocultos en el pasado de una mansión. Para dar más ambientación, la recreación del siglo XIX introduce a algunos personajes reales, relacionados con el ocultismo, como Alistair Crowley o Bram Stoker, y se recrea en algunos detalles históricos como el sufragio femenino. Y como reclamo para los fetichistas del cine de terror, vemos a Paul Naschy en uno de sus últimos papeles, cuando ya se notaba el peso de su enfermedad.


Viendo lo cuidado de la película, lo absorbente de la historia pasada de la casa y la multitud de referencias que se pueden encontrar en la película, el final, totalmente abierto, que deja sin concluir ninguna trama, llega como una sorpresa desagradable. Cuando esperas que la acción vuelva al presente y se continúe la investigación, termina la película, introducen un pequeño trailer de la segunda parte, y te dejan esperando. Realmente, sienta como un jarro de agua fría, ya que además ni siquiera era consciente de la cualidad díptica de la producción.

No está exenta de fallos. No es una película de sustos y sobresaltos, y a más de uno eso le desilusionará. Algunos actores parecen un poco rígidos o forzados, en gran parte por unos dialogos demasiado literarios y recargados, cosa que se nota a la hora de crear ambiente. La parte final (aparte del corte último) resulta un poco confusa. Pero a mi personalmente me sorprendió ver una película de suspense (española, para más inri) que se basase más en la ambientación y en crear el aire de suspense sobrenatural que en pegar sustos o mostrar casquería, bebiendo del legado de los relatos de Poe, el propio Lovecraft o las míticas películas de terror de Vicent Price. Posiblemente la película pueda disfrutarla un sector del público muy concreto, aquellos que disfrutaron con los relatos de Lovecraft o con las partidas roleras de La Llamada de Cthulhu, entre los que me encuentro, mientras que el sector que busque un Jason, un Freddy Kruger cualquiera o algo al estilo The Ring saldrá bastante desilusionado. Para gustos, los colores.


Resumiendo, avisando el estilo de película que es y, sobre todo, el final interrumpido (que ni es final ni es nada, es un corte), es una cinta que recomendaría ver. Cuando consiga ver la segunda parte, ya os contaré como se resuelve todo. Para que digan que el cine español solo tiene "españoladas" y comedias tontas... pero de eso ya hablaré otro día. votar