lunes, 1 de agosto de 2011

H.P. Lovecraft

A veces es difícil explicar la fascinación que puede ejercer algún autor, personaje o película sobre uno. Es el caso de H. P. Lovecraft, autor de principios del siglo pasado ampliamente conocido por sus relatos sobre los Mitos de Cthulhu. El autor de Providence, poco reconocido en su época, creo un universo de terror sobrenatural que, recogiendo la cosecha de antecesores suyos como Poe o Machen, añade un elemento de cosecha propia en lo que el denominaba “terror cósmico”. A pesar de no ser reconocido por el público, de escribir tan solo relatos cortos en revistas “pulp” y de morir relativamente joven en la pobreza, ha sido uno de los autores más influyentes en la literatura de terror actual. Y no solo en literatura: su huella se deja ver en multitud de títulos de cine de terror. Pero vayamos poco a poco…

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937)


Entre 1917 y 1937 Lovecraft escribió multitud de poemas, ensayos y relatos cortos, además de una abundante correspondencia entre amigos y conocidos, muchos de ellos autores admiradores de su obra, que llegaron a conocerse como “el circulo Lovecraft”. Entre ellos, se encontraban Robert E. Howard, creador de Conan el bárbaro, o August Derleth, Robert Bloch o Clark Aston Smith, que continuarían con la obra y mitología que creo Lovecraft. Gran parte de la obra de Lovecraft navega en el género de la fantasía y el terror, creando una compleja mitología llena de seres extraños y misteriosos, conocido generalmente como los Mitos de Cthulhu. Estos seres, a veces tratados y venerados como dioses (o demonios), son generalmente seres alienígenas de capacidades y poderes increíbles. Con ellos, Lovecraft intenta desarrollar su concepto de “terror cósmico”, en el que el ser humano no es más que un insignificante ente en la inmensidad del cosmos y del tiempo, y que apenas es capaz de percibir ni entender el universo que le rodea. En una mezcla única de terror, misticismo y ciencia ficción, no es de extrañar que este autor levante tanta admiración. La locura, que tan de cerca vivió Lovecraft en su vida, es un elemento constante en su obra, en la que normalmente quien investiga los misterios ocultos pierde su cordura al enfrentarse a los terrores escondidos.

El mundo onírico de Lovecraft lleva fascinando la imaginación del público desde hace un siglo.

Con estilo barroco, a veces recargado y muy depurado, Lovecraft da mucho peso en sus relatos a la investigación, intentando desgranar poco a poco, detalle a detalle, los misterios, creando un climax de terror y locura que conduce a sus protagonistas al inevitable final. Su estilo a dado origen a un adjetivo propio, “lovecraftiano”, pero curiosamente Lovecraft no consideró nunca en vida que tuviera su propio estilo (reconocía que tenía obras al estilo de Edgar Allan Poe, y obras al de Dunsay, pero no veía que tuviera obras al estilo Lovecraft). Este estilo y sus propias creaciones has servido de inspiración e influencia a diversos autores, como Stephen King, o el cineasta John Carpenter. Muchas obras posteriores toman elementos como el Necronomicon, el libro de los muertos, invención de Lovecraft, o como el gran Cthulhu, el ser venido de más allá del espacio y que espera su despertar para volver a gobernar la Tierra.

Cthulhu emergiendo de las profundidades de R'lyeh, una de las grandes invenciones de Lovecraft

Aunque generalmente se engloba la obra de Lovecraft en su conjunto dentro un mismo marco, ya que presenta elementos y personajes comunes, es cierto que es fácil distinguir sus relatos en tres grupos:
- Obras macabras, sobre todo las de sus primeros años
- El ciclo de la tierra del sueño, donde reconocemos a Lovecraft en su Alter-ego literario Randolph Carter, viajando al mundo onírico, un universo paralelo de tierras mágicas y seres increíbles.
- Los Mitos de Cthulhu, donde el Necronomicon, los dioses primigenios (Cthulhu, Nyarlathopeth, Yog-Sothoth…) y las razas alienigenas ocupan la atención del autor.

Reconozco que coger la obra completa de Lovecraft y leerse entera de principio a fin puede resultar una tarea pesada. El autor es bastante reiterativo en muchos temas, y al llegar a “El Caso de Charles Dexter Ward”, su única novela publicada, descubrimos una historia que se alarga en páginas pero que no aporta nada nuevo ni distinto de lo que podíamos encontrar en sus relatos cortos. Aún así, tiene varios relatos altamente recomendables (no necesariamente en este orden):
- El color que cayó del cielo: una maldición cae sobre una granja, en forma de meteorito que transporta un extraño globo de color indescriptible.
- El extraño: Relato de tinte gótico.
- El horror de Dunwich: Un profesor de universidad se enfrenta a una horrible criatura en el pueblecito de Dunwich.
- El modelo de Pickman: La fascinación de un hombre por los cuadros de Pickman, un pintor cuya obra retrata a seres horribles realizando actos terribles, le lleva a conocer los modelos de inspiración del artista.
- El morador de las tinieblas: Un atípico relato de vampirismo.
- El que susurra en la oscuridad: A raíz de unas inundaciones, se descubren los cuerpos sin vidas de unos seres extraños. La trama nos descubre quienes son estos seres y sus intenciones.
- La declaración de Randolph Carter: El relato de un joven explicando la desaparición de su maestro, un experto en ciencias ocultas.
- En las montañas de la locura: Una expedición de la universidad Miskatonic a la Antártida descubre antiguas ruinas en lo alto de una cordillera inmensa.
- La sombra fuera del tiempo: Un profesor de universidad sufre una crisis de amnesia que borra cinco años de su vida. Al investigar sus propias acciones y sus viajes en esos cinco años, a raíz de sueños inconexos, descubre la existencia en el pasado de una raza alienígena que habitó la tierra hace millones de años.
- La sombra sobre Innsmouth: En el pueblo de Innsmouth, se descubre la relación entre los humanos y una raza de seres acuáticos, los profundos.
- Los sueños en la casa de la bruja: Un estudiante alquila la habitación donde habitó una horrible bruja, en la que será víctima de terribles pesadillas.
- La llamada de Cthulhu: Una serie de extraños sucesos e investigaciones, relaciona una secta satánica que venera a Cthulhu, y el relato de un barco que encuentra una isla perdida, la ciudad hundida de R’lyeh que se ha alzado de nuevo.

Tengo que reconocer que conocí a Lovecraft a raíz del juego de rol “La Llamada de Cthulhu”, el cual enfoca sus partidas hacia la investigación e interpretación, y no hacia el mero hecho de saquear y matar seres fantásticos. A partir de ahí, he leído todo lo que ha caído en mis manos del autor. Si bien reconozco que en ocasiones en un poco irregular, su obra ha creado escuela, y es difícil realizar una recopilación de relatos de terror sin que aparezca alguno suyo. Incluso cuando nos encontramos algunas actitudes racistas en sus relatos, o esa tendencia ligeramente misógina a excluir a la mujer en sus tramas, el transfondo de terror sobrenatural supera estas lamentables pegas.

El juego de rol basado en los mundos de Lovecraft, una magnifica obra lúdica

Se han realizado multitud de adaptaciones y reversiones de sus relatos, tanto en cine como en cómic e incluso juegos de rol y ordenador, con resultados bastante desiguales, sobre todo en el cine, donde se han realizado muchos intentos bastante desastrosos de recrear su obra. Pero es uno de esos casos en los que una mitología, un autor y sus creaciones fascinan y atraen. Y eso, no siempre es fácil de explicar. votar