lunes, 11 de julio de 2011

The Secret of Monkey Island

Que un servidor es un poco friki y nostálgico es algo que ha quedado demostrado en la breve existencia de este blog. Por eso, de vez en cuando echo la vista atrás y reviso los antiguos juegos de ordenador que tengo guardados, y me emociono si veo una adaptación para Wii o para PDA de algún clásico de mis tiempos mozos. Como por ejemplo, el “Monkey Island”. Y dado que hace poco recuperé este clasicazo para jugarlo en mi PDA, que me trae muchos recuerdos, y que casualmente coincide con el título de esta entrada, voy a dar rienda suelta a esta nostalgia friki-ludópata.



Por hacer un poco de presentación (como si hiciera falta), “The Secret Of Monkey Island” es la primera entrega de una serie de aventuras gráficas realizadas por LucasArt en los 90. Nuestro protagonista, Guybrush Threepwood, es un joven aprendiz de pirata que deberá enfrentarse al temible pirata fantasma LeChuck, para salvar a su amada Elaine. Todo esto aderezado de humor, algo de humor absurdo, y algunos chistes buenos.


Realmente es el mayor punto fuerte de la aventura, su humor, a veces totalmente surrealista, pero desde luego desternillante, llegando a su punto álgido en los duelos de espadas... mediante insultos y respuestas ingeniosas, tras los cuales se encontraba el escritor Orson Scott Card.

"Luchas como un granjero"
"Que apropiado: tú peleas como una vaca"


Otro de los factores que en su momento le hizo ganar muchos puntos, aparte de un diseño muy cuidado (a pesar de las limitaciones gráficas de la época), fue el hecho de ser la primera aventura gráfica que rediseñó la filosofía de este tipo de juegos: no era posible morir ni quedarse atascado sin remedio por olvidarse un objeto en la pantalla anterior. Podías estar atascado por que no se te ocurría la solución, pero siempre estaba ahí disponible. Si te faltaba un objeto, podías volver atrás y recuperarlo. Quizá ahora pueda parecer algo bastante obvio, pero no os podéis imaginar la de horas de frustración que nos evitó este nuevo enfoque. Y aunque su humor se regodeaba en ocasiones en el absurdo, las soluciones a los problemas eran generalmente lógicas y siempre tenías pistas e indicios para encontrarlas. No siempre obvias, pero las tenías, al contrario de muchos juegos del género que sin pistas ni indicios, debes realizar una serie de acciones en ocasiones sencillamente absurdas. (Nota-spoiler: sí era posible morir en un punto de la aventura. Pero te avisan: Guybrush aguanta solo diez minutos la respiración bajo el agua...)



Sus personajes secundarios también son memorables. Un malo magníficamente retratado, Stan el vendedor de barcos usados, la sacerdotisa vudú, la tribu de caníbales... todos contribuyen a realzar el ambiente surrealista y cómico de la aventura. Añadiéndole el toque final de la música, tenemos una obra fantástica de humor, fantasía y aventuras. No es de extrañar que se hayan publicado versiones especiales con gráficos y audio mejorados, buscado adaptaciones a nuevos formatos (lo he jugado en la Wii y en la PDA) y sea un título todavía vigente y con un gran número de seguidores.

La evolución de Guybrush... hay que ver como se nos hacen mayores.

Por muchos motivos, es un juego ya clásico, casi indispensable en cualquier ludoteca informática. Sus secuelas han intentado seguir su estela, manteniéndose a la altura la segunda parte, decayendo un poco en la tercera (el cambio de sistema gráfico no atrajo demasiado al público), una cuarta y una quinta (ya con gráficos 3D) que mantienen un nivel digno pero no llega al punto de sus origenes .



Parecidos razonables

¿Quién no ha visto Piratas del Caribe y ha pensado en Monkey Island? El parecido es más que razonable, y tiene explicación… Monkey Island surgió en la cabeza de Ron Gilbert, diseñador del juego, tras visitar una atracción de animatronics de DisneyWorld llamada “Piratas del Caribe”, en la que casualmente se basa la película. Aclarado el misterio, el propio Ron Gilbert declaró que al ver la primera entrega de la saga de Disney pensaba que habían realizado la película de su videojuego.

¿Quien copia a quien?

A partir de ahí, hemos visto multitud de parodias y referencias a Monkey Island, una de las últimas, ver a Guybrush Threepwood con sables lasers en la mano en un vídeo promocional de “The Force Unleashed”... casi ná. Ya sea con sus chistes, sus duelos de insultos o sus comparaciones con Piratas del Caribe, Monkey Island permanece en la memoria de la gente que lo jugamos en su momento y nos dá mucho juego. Si no lo conoces, deberías dedicarle un tiempo a jugarlo. Y tambien a ese mono de tres cabezas que tienes detras tuyo. votar